Pedro Antonio Orozco Patiño, de 52 años, fue asesinado a tiros dentro de la finca donde laboraba como cuidador, ubicada sobre la vía que conecta el corregimiento de Palermo con el casco urbano de Sitionuevo, Magdalena.
Según las primeras informaciones, la víctima había regresado minutos antes de realizar una compra de alimento para unos pollos de engorde criados en el predio. Tras cumplir con esa tarea, ingresó a la vivienda de la finca para descansar.
Mientras permanecía en el inmueble, dos hombres armados llegaron al lugar e ingresaron sin previo aviso. Acto seguido, le dispararon en repetidas ocasiones, causándole la muerte en el sitio.
Tras conocerse el crimen, unidades de la Policía Judicial se desplazaron hasta la finca para adelantar las primeras investigaciones, recopilar testimonios de posibles testigos y efectuar la inspección técnica del cadáver.
Posteriormente, el cuerpo fue trasladado a la sede de Medicina Legal para los procedimientos correspondientes, mientras las autoridades avanzan en las pesquisas para esclarecer los móviles del homicidio e identificar a los responsables.








