La movilidad en uno de los sectores turísticos más importantes de Santa Marta volvió a estar bajo vigilancia. La Secretaría de Movilidad adelantó un operativo especial en El Rodadero para recuperar el espacio público y combatir el estacionamiento irregular que, según las autoridades, afecta la circulación de vehículos y pone en riesgo a los peatones.
Durante la jornada de control fueron inmovilizados varios vehículos que permanecían estacionados en zonas prohibidas. La intervención hace parte de la estrategia de la Administración Distrital para mejorar la movilidad en este corredor turístico, donde diariamente se registra una alta presencia de residentes y visitantes.
El operativo fue liderado por la secretaria de Movilidad, Sarita Vives, quien junto a su equipo evidenció diferentes infracciones, entre ellas motocicletas ubicadas sobre los andenes y automóviles ocupando espacios restringidos, obligando en algunos casos a los peatones a desplazarse por la vía.
Una de las situaciones que generó mayor preocupación durante la inspección fue la presunta manipulación de la señalización vial. Según las autoridades, algunas personas estarían retirando avisos de “Prohibido parquear” para permitir el estacionamiento de vehículos particulares en zonas no autorizadas.
Ante esta situación, la funcionaria recordó que alterar señales de tránsito constituye una conducta ilegal y afecta el orden de la movilidad en la ciudad.
“Retirar una señal de tránsito es un acto ilegal. Las normas están para cumplirse y el espacio público tiene que respetarse”, señaló Vives durante el procedimiento.
Frente a los reclamos de algunos conductores, quienes aseguran que la falta de parqueaderos en El Rodadero los lleva a ocupar zonas restringidas, la Secretaría de Movilidad indicó que esta situación no puede justificar el incumplimiento de las normas de tránsito.
Las autoridades anunciaron que los controles continuarán en diferentes sectores de Santa Marta, especialmente en zonas turísticas y puntos de alta congestión, con el propósito de garantizar una movilidad más segura, proteger a los peatones y evitar que calles y andenes sean utilizados como parqueaderos improvisados.








