Ante el incremento de casos de colombianos que viajan al exterior bajo falsas promesas de empleo y terminan involucrados en conflictos armados internacionales, Migración Colombia puso en marcha una estrategia de prevención para alertar a los viajeros sobre los riesgos de este tipo de ofertas.
La entidad informó que ha identificado patrones de viaje hacia países vinculados a escenarios de conflicto y perfiles de ciudadanos que podrían ser captados por redes dedicadas a la trata de personas con fines de explotación en actividades tácticas o militares.
Como parte de la estrategia, los oficiales de control migratorio realizan charlas de sensibilización en los puestos de control cuando detectan posibles factores de riesgo. Aunque la entidad no tiene facultades para impedir la salida del país, busca brindar información que permita a los viajeros tomar decisiones informadas y, en algunos casos, desistir del desplazamiento.
Asimismo, Migración Colombia recordó que está disponible LibertApp, una aplicación que permite a ciudadanos colombianos y extranjeros reportar, desde cualquier lugar del mundo, posibles casos de trata de personas o situaciones de riesgo relacionadas con conflictos armados.
Las alertas recibidas son analizadas por el Grupo de Investigación de Policía Judicial de Migración Colombia, que trabaja de manera articulada con el Centro Operativo Anti-Trata (COAT), organismo encargado de coordinar la atención, protección y asistencia a las víctimas junto con entidades nacionales, la Policía Nacional, el Ministerio de Relaciones Exteriores y los consulados de Colombia en el exterior.
De acuerdo con la directora de Migración Colombia, Gloria Arriero, las organizaciones criminales suelen utilizar ofertas laborales atractivas para captar a sus víctimas. Según explicó, en muchos casos los reclutadores ofrecen contratos en otros idiomas, cubren inicialmente los gastos de viaje y alojamiento para generar confianza y, una vez en el país de destino, modifican las condiciones pactadas, retienen la documentación y los teléfonos celulares de los viajeros, dejándolos incomunicados y en condiciones de vulnerabilidad.
La funcionaria advirtió que estas modalidades podrían configurar delitos relacionados con la trata de personas y representan un grave riesgo para quienes aceptan este tipo de propuestas sin verificar su legalidad.
Según estimaciones divulgadas por las Naciones Unidas en marzo de este año, al menos 10.000 colombianos habrían sido vinculados para participar en conflictos armados en países como República Democrática del Congo, Ucrania y Sudán, una situación que ha llevado a las autoridades colombianas a reforzar las acciones de prevención y protección para evitar que más ciudadanos sean víctimas de estas redes.








