Después de cinco años de intervención, la ESSMAR recuperará su autonomía administrativa tras la decisión de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios. La medida abre un nuevo capítulo para la empresa y plantea el reto de mejorar la prestación de los servicios de acueducto y alcantarillado en la ciudad.
Santa Marta recibió una noticia que marca un nuevo capítulo para la prestación de los servicios públicos en la ciudad. La Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios ordenó el levantamiento de la intervención de la Empresa de Servicios Públicos del Distrito de Santa Marta (ESSMAR), medida que permanecía vigente desde 2021.
La decisión se conoce luego de una intensa agenda de gestiones ante el Gobierno nacional, en la que se insistió en la importancia de que la empresa pudiera recuperar su autonomía y avanzar hacia un modelo de administración que respondiera de manera más directa a las necesidades de los samarios.
Con el levantamiento de la intervención, ESSMAR inicia una nueva etapa en la que deberá asumir nuevamente importantes responsabilidades administrativas y operativas, al tiempo que enfrenta el desafío de recuperar la confianza de los usuarios y avanzar en el mejoramiento de los servicios de acueducto y alcantarillado.
La transición no será inmediata. De acuerdo con lo anunciado, será necesario adelantar un proceso de empalme responsable que permita garantizar la continuidad de la operación y definir las acciones que deberán ejecutarse en los próximos meses.
El propósito será establecer un plan de trabajo que permita atender las principales dificultades que enfrenta la ciudad en materia de servicios públicos, así como avanzar en soluciones que contribuyan a una prestación más eficiente, oportuna y de calidad.
Desde la administración distrital se destacó que la recuperación de la autonomía de ESSMAR representa una oportunidad para iniciar una etapa diferente, aunque también implica asumir importantes retos y tomar decisiones con responsabilidad para evitar que la transición afecte la prestación de los servicios.
“Este será un proceso que asumiremos con rigor, compromiso y responsabilidad”, fue uno de los mensajes dirigidos a los samarios tras conocerse la decisión.
La administración también reconoció que, como ocurre con cualquier proceso de transición, se requerirá tiempo para organizar las nuevas condiciones administrativas y operativas. Sin embargo, se planteó el compromiso de trabajar para que el proceso avance de la manera más ágil posible y sus resultados se reflejen directamente en la calidad de los servicios que reciben los ciudadanos.
Uno de los principales desafíos será recuperar la confianza de los samarios, especialmente en un sector que durante años ha generado preocupación entre las comunidades por las dificultades relacionadas con el suministro de agua potable, el alcantarillado y la atención de las necesidades de diferentes sectores de Santa Marta.
Ahora, con el fin de la intervención, se abre una etapa en la que será clave definir las prioridades de la empresa, fortalecer su capacidad administrativa y operativa y establecer acciones concretas que permitan responder a las necesidades de la ciudad.
La expectativa entre los samarios estará puesta en que este nuevo escenario se traduzca en mejores servicios, mayor capacidad de respuesta y soluciones concretas a las dificultades que históricamente han afectado la prestación del acueducto y el alcantarillado.
El levantamiento de la intervención marca, así, el inicio de un nuevo capítulo para ESSMAR y plantea un reto mayúsculo: demostrar que la recuperación de su autonomía puede convertirse en el punto de partida para una transformación que beneficie directamente a los habitantes de Santa Marta.








