Naín Andrés Pérez Toncel, conocido con los alias de ‘Naín’ o ‘Bendito Menor’, señalado como cabecilla de la subestructura ‘Javier Cáceres’ de las Autodefensas Conquistadores de la Sierra, murió durante una operación de las autoridades en zona urbana de Riohacha, La Guajira.
El procedimiento dejó además como saldo la muerte de su esposa y de otros dos integrantes de la organización, identificados con los alias de ‘El Tío’, señalado como responsable del componente logístico, y ‘Casiloco’, quien tendría a su cargo las finanzas del grupo.
De acuerdo con información de inteligencia, la estructura criminal tendría alrededor de 170 integrantes, entre hombres armados y redes de apoyo. Sus principales actividades estarían relacionadas con la extorsión a comerciantes y ganaderos, el control de corredores estratégicos para el narcotráfico y el tráfico internacional de armas.
El operativo fue adelantado por unidades de la Dirección de Investigación Criminal e INTERPOL (DIJIN) y la Dirección de Inteligencia Policial (DIPOL), con el apoyo de una fuente que habría suministrado información sobre la ubicación de ‘Bendito Menor’ y de personas cercanas a su círculo.
Una trayectoria criminal de varios años
Pérez Toncel tenía 26 años y, según los registros de inteligencia, llevaba aproximadamente cinco años dentro de la organización. Su accionar habría tenido presencia en diferentes sectores de la Troncal del Caribe, Riohacha, Dibulla y la Alta Guajira, además de zonas como Buritaca, Marquetalia y la Sierra Nevada de Santa Marta.
Las autoridades ubican sus inicios en el mundo criminal en 2019, cuando presuntamente comenzó a desempeñarse como sicario al servicio de alias ‘Pinocho’, señalado como máximo cabecilla de la organización.
Un año después habría ingresado al componente móvil armado como combatiente del frente ‘Javier Cáceres’. Posteriormente, en 2021, habría recibido la orden de asumir el liderazgo de los grupos urbanos de la organización en La Guajira.
Para 2022, según los informes de inteligencia, ya se habría convertido en uno de los hombres de confianza de ‘Pinocho’ y habría quedado encargado del manejo de rutas del narcotráfico y del control de la Troncal del Caribe en Magdalena, La Guajira y Cesar.
Las autoridades también lo señalaban como coordinador de actividades relacionadas con narcotráfico y extorsión, además de cabecilla del frente ‘Javier Cáceres’.
En 2024, presuntamente habría asumido funciones relacionadas con la salida de estupefacientes desde La Guajira mediante el uso de lanchas rápidas y semisumergibles, además de participar en procesos de reclutamiento en La Guajira y Magdalena.
Ese mismo año, según las investigaciones, habría participado en un atentado ocurrido en el corregimiento de Mingueo, Dibulla, donde murió el soldado profesional Fabián Estiven Camacho Banguero, integrante del Gaula Militar Guajira.
También habría estado relacionado con el saqueo de un establecimiento D1 en el sector de Palomino, donde presuntamente fueron utilizadas armas de largo alcance como represalia ante la negativa de la empresa de acceder al pago de una extorsión.
De negociador en la Paz Total a objetivo de las autoridades
En abril de 2025, Pérez Toncel habría sido designado como negociador de la organización dentro del marco de la política de Paz Total. Sin embargo, las autoridades sostienen que esta condición habría sido utilizada como una fachada para continuar con actividades delictivas.
Entre los hechos que le atribuyen figura su presunta participación en el asesinato de cuatro personas ocurrido el 31 de agosto de 2025 en el corregimiento de La Punta de los Remedios, en Dibulla.
También habría sido señalado de ordenar el asesinato y la decapitación de un menor de edad en Mingueo, así como del hurto de un vehículo de valores que transportaba aproximadamente $1.800 millones.
En los últimos meses, ‘Bendito Menor’ había ganado notoriedad por sus apariciones y publicaciones en redes sociales. Tras la llegada del nuevo Gobierno, sus mensajes se hicieron más frecuentes y, según las autoridades, en ellos lanzaba desafíos directos a la institucionalidad.
Una de sus últimas publicaciones decía: “Aquí somos anti-Abelardo como todos ustedes, compartan esta foto antes de que me la borre Facebook”.








