La situación de orden público registrada en Santa Marta y la zona rural del Distrito, tras el operativo de la Fuerza Pública contra las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), comienza a generar preocupación no solo por sus efectos en materia de seguridad, sino también por el impacto que puede tener sobre la economía local.
El anuncio de un paro armado de 48 horas por parte de las ACSN y las restricciones registradas en diferentes puntos de la Troncal del Caribe mantienen en alerta a comerciantes, transportadores, empresarios y habitantes de los sectores ubicados sobre este importante corredor vial.
La tensión aumentó luego de que dos busetas afiliadas al Consorcio Ziruma fueran interceptadas e incendiadas en inmediaciones del barrio Once de Noviembre. El hecho provocó restricciones en la movilidad y afectó uno de los corredores que conecta a Santa Marta con comunidades rurales y con el norte del departamento y La Guajira.
comercio y transporte, los primeros afectados
Los cierres y bloqueos tienen un efecto directo sobre quienes dependen diariamente de la movilidad para trabajar y desarrollar sus actividades comerciales.
Transportadores, vendedores, pequeños comerciantes y establecimientos ubicados en las zonas cercanas a la Troncal del Caribe pueden enfrentar una reducción en el flujo de clientes, dificultades para movilizar trabajadores y mayores obstáculos para el traslado de mercancías y productos de abastecimiento.
La interrupción de la vía también puede generar retrasos en las operaciones de empresas y negocios que utilizan este corredor para movilizar productos y servicios entre Santa Marta, los corregimientos y otros municipios del Caribe.
La situación adquiere mayor relevancia para Santa Marta debido al peso que tienen el comercio, los servicios turísticos, el alojamiento y las actividades relacionadas con el turismo dentro de la economía distrital.
turismo también queda bajo presión
El impacto podría extenderse al sector turístico, especialmente si las restricciones de movilidad se prolongan o generan percepción de inseguridad entre visitantes y operadores.
La Troncal del Caribe es utilizada por turistas que se desplazan hacia diferentes destinos de la zona rural y costera de Santa Marta. Una interrupción prolongada del corredor puede dificultar el acceso a establecimientos turísticos, restaurantes, alojamientos y otros servicios ubicados en estos sectores.
Además, los antecedentes recientes muestran que los bloqueos en las principales vías del departamento han generado afectaciones para turistas, transportadores y vehículos de abastecimiento.
preocupación entre empresarios
Para el sector empresarial, el principal temor es que una alteración prolongada del orden público termine afectando la actividad comercial y la confianza necesaria para mantener funcionando normalmente los negocios.
Aunque hasta el momento no existe una cifra oficial que permita establecer cuánto dinero dejaría de circular en Santa Marta como consecuencia del paro armado, la afectación sobre la movilidad ya representa un obstáculo para diferentes actividades económicas.
La Cámara de Comercio de Santa Marta ha señalado que la economía del Magdalena registró un crecimiento de 2,6 % durante 2025, mientras Santa Marta mantiene en el turismo, los servicios, el comercio y la actividad portuaria algunos de sus principales motores económicos.
Gobierno responde ante amenaza de paro armado
Frente al anuncio de las ACSN, el presidente Abelardo de la Espriella rechazó la posibilidad de que la organización imponga restricciones a la población y advirtió que las autoridades actuarán para garantizar el funcionamiento de la ciudad y la seguridad de los ciudadanos.
La respuesta del Gobierno Nacional se produce después del operativo en el que, según las autoridades, murió José Luis Pérez Villanueva, alias ‘Cholo’ o ‘Comando 25’, señalado como segundo cabecilla de las ACSN. La Policía también reportó la incautación de armamento durante las operaciones contra la estructura.
Mientras continúan las operaciones de la Fuerza Pública en la zona de Quebrada del Sol y otros sectores de la Sierra Nevada, las autoridades mantienen la coordinación para recuperar la movilidad en los puntos afectados de la Troncal del Caribe.
La preocupación ahora trasciende la seguridad: comerciantes, transportadores y empresarios esperan que la situación no se prolongue y que las vías permanezcan habilitadas para evitar mayores afectaciones a una economía que depende en buena medida del turismo, el comercio, los servicios y la movilidad de personas y mercancías.








