La muerte de José Luis Pérez Villanueva, alias ‘Cholo’ o ‘Comando 25’ , representa un cambio importante en la estructura de mando de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN) . Las autoridades lo señalaban como segundo cabecilla , inmediatamente por debajo de Fredy Castillo Carrillo, alias ‘Pinocho’ , quien continúa siendo identificado como el máximo jefe de la organización.
El vacío que deja ‘Cholo’ no es solamente nominal. Según información conocida por las autoridades, su papel estaba relacionado con funciones de mando, control y financiación , y la Policía lo señaló además como uno de los articuladores de las rutas utilizadas para el envío de droga hacia Centroamérica. En el operativo de Quebrada del Sol, las autoridades reportaron siete integrantes de la estructura muertos y tres capturados, además de la incautación de armamento.
Esto significa que la organización enfrenta ahora un proceso de reacomodo de su cúpula , especialmente después de la muerte de Naín Andrés Pérez Toncel, alias ‘Bendito Menor’ , ocurrida a comienzos de septiembre en Riohacha. Tras aquella operación, ‘Cholo’ y ‘Patilizo’ ya habían sido identificados como dos figuras que podrían adquirir mayor protagonismo dentro de la estructura
¿Qué papel podría asumir ‘Patilizo’?
Antes de la muerte de ‘Cholo’, Orlando Pérez Ortega, alias ‘Patilizo’ , apareció en el organigrama conocido por las autoridades como tercer cabecilla de las ACSN y jefe del Bloque Cóndor de la Sierra . Por esa posición, su nombre adquiere especial relevancia después de la muerte de ‘Cholo’.
Pero hay que diferenciar dos cosas: una cosa es estar ubicada como tercer cabecilla y otra que las autoridades hayan confirmado que ya ganó el segundo puesto . Hasta ahora, esa designación no ha sido informada oficialmente.
Además, la estructura no necesariamente funciona como una cadena en la que un hombre asciende automáticamente a un puesto cuando muere otro. Parte de las funciones pueden ser repartidas entre mandos territoriales, militares y financieros. Precisamente, un análisis publicado antes de la muerte de ‘Cholo’ advertía que el reacomodo podía implicar una redistribución de funciones y no necesariamente la concentración de todo el poder en una sola persona.
Un elemento que puede complicar el reacomodo.
El ACSN viene recibiendo golpes consecutivos contra su estructura de mando. Primero fue ‘Bendito Menor’; Posteriormente murió ‘Cholo’, junto con otros seis presuntos integrantes de la organización durante el operativo de Quebrada del Sol. La Policía sostiene que el resultado afecta capacidades de mando, control, armamento, movilidad y financiación
Además, en el mismo operativo murió un hijo de ‘Pinocho’ , según reportes de medios, lo que añade otro elemento al impacto sobre la estructura cercana al máximo jefe
Por eso, el escenario que se abre ahora no necesariamente consiste simplemente en “muere ‘Cholo’ y sube ‘Patilizo’” . Lo que queda por establecer es quién asumirá las funciones militares y financieras que estaban concentradas en ‘Cholo’ y cómo se distribuirá el control territorial entre los diferentes mandos .
¿Y qué pasa con ‘Pinocho’?
En el organigrama citado por las autoridades, ‘Pinocho’ continúa arriba de la estructural
Eso convierte el futuro de la organización en un asunto especialmente relevante para las autoridades, porque el segundo nivel de mando ha sufrido cambios en muy poco tiempo.
La información disponible permite describirlo así:
‘Pinocho’
↓
‘Cholo’ — muerto en el operativo
↓
‘Patilizo’ — anteriormente identificado como tercer cabecilla y jefe del Bloque Cóndor
↓
Mandos de bloques y frentes territoriales
Pero esa representación ya no debe presentarse como el organigrama actual , porque la muerte de ‘Cholo’ obliga a esperar una nueva actualización de inteligencia.
El territorio también es clave
Según el organigrama citado por Caracol Radio antes de la muerte de ‘Cholo’, las ACSN tenían presencia reportada en 14 municipios de Magdalena, La Guajira y Cesar . Entre ellos aparecen Santa Marta, Ciénaga, Puebloviejo y Zona Bananera; Dibulla, Riohacha, Maicao, Manaure y Uribia; y Valledupar, Pueblo Bello, El Copey, Río de Oro y San Martín.
Eso explica por qué el reemplazo de un mando superior puede tener repercusiones más allá de Santa Marta: no se trata únicamente de quién controla la Sierra Nevada, sino de cómo se mantienen las comunicaciones, las finanzas, el control territorial y los distintos frentes de la organización en tres departamentos.








