La alta consejera para la Paz y el Posconflicto de Santa Marta cuestionó la utilización del nombre de la ciudad en contenidos relacionados con el consumo y tráfico de drogas sintéticas, luego de que se conociera un operativo de la Fuerza Pública en el que fue interceptada una carga de droga en las vías del distrito.
A través de un pronunciamiento, la funcionaria rechazó que Santa Marta sea presentada como una “ciudad zombi” y señaló que el procedimiento realizado por las autoridades demuestra precisamente que la Fuerza Pública actuó para impedir que las sustancias llegaran a las calles.
“Santa Marta no es ninguna ciudad zombi. Es una ciudad donde la Fuerza Pública hizo su trabajo e interceptó una droga en sus vías, antes de que llegaran a las calles de cualquier ciudad”, afirmó.
La alta consejera también destacó diferentes acciones que, según indicó, se vienen desarrollando en la ciudad en materia de salud mental, prevención y atención de problemáticas asociadas al consumo de sustancias psicoactivas.
En ese sentido, mencionó la existencia de centros de escucha públicos, programas de justicia juvenil restaurativa y estrategias de prevención del consumo de sustancias psicoactivas en colegios y entornos comunitarios. También recordó que Santa Marta fue una de las primeras ciudades del país en adoptar medidas para regular el consumo de sustancias psicoactivas en el espacio público.
La funcionaria reconoció que la ciudad enfrenta problemas y aseguró que estos no han sido ocultados por la administración. Sin embargo, cuestionó que se utilicen situaciones relacionadas con el narcotráfico y las drogas para afectar la imagen de Santa Marta y, con ello, generar impactos sobre sectores como el turismo.
“Criticar a la administración es legítimo en democracia; usar a la ciudad como daño colateral, afectando a miles de hogares que viven del turismo, no lo es”, sostuvo.
En su pronunciamiento, la alta consejera también reconoció que el riesgo asociado a las drogas sintéticas en América Latina es una problemática real que requiere respuestas desde diferentes frentes, entre ellos el control al tráfico, las alertas tempranas en salud pública, la prevención basada en evidencia y el tratamiento sin estigmatización.
Finalmente, puso como ejemplo un caso registrado en Maicao, donde, según señaló, en 2024 se produjo una incautación de 2.000 ampollas de fentanilo, y cuestionó que ese hecho no haya llevado a presentar a ese municipio como una “ciudad zombi”.
Con su pronunciamiento, la funcionaria hizo un llamado a abordar la problemática de las drogas desde la prevención, la salud pública y la acción de las autoridades, evitando, según su posición, generalizaciones que puedan afectar la imagen de Santa Marta y a las familias que dependen de la actividad turística.








