En un fallo histórico, la jueza Sandra Heredia Aranda condenó al expresidente Álvaro Uribe Vélez a doce años de prisión domiciliaria, al considerarlo determinador de sobornos y manipulación de testigos para desprestigiar al senador Iván Cepeda.
Pese a que la decisión aún es apelable, la jueza ordenó su detención inmediata, contradiciendo lo que ella misma había sostenido durante la sustentación del fallo.
Esta sentencia marca un precedente en la historia judicial y política del país.








