Crecen las tensiones entre Colombia y Ecuador por una polémica medida migratoria.
La Cancillería colombiana denunció este viernes que Ecuador ha iniciado una serie de deportaciones de ciudadanos colombianos sin cumplir con los protocolos adecuados ni garantizar condiciones dignas para su traslado. Bogotá calificó el hecho como un “gesto inamistoso” y manifestó su inconformidad a través de canales diplomáticos.
Según la información oficial, el gobierno ecuatoriano comenzó a deportar a colombianos que se encontraban privados de libertad en diferentes cárceles del país vecino, sin haber coordinado previamente con las autoridades colombianas el procedimiento a seguir. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia afirmó que no se estableció un protocolo que asegurara el respeto a los derechos humanos ni condiciones seguras y ordenadas durante el proceso.
Ecuador, por su parte, negó que se tratara de una deportación colectiva. En un comunicado, la Cancillería ecuatoriana aseguró que los procesos se han llevado a cabo conforme a la ley, con notificaciones individuales desde el 8 de julio, resoluciones motivadas y boletas de excarcelación emitidas por jueces competentes. “El Ecuador rechaza, por lo tanto, la afirmación de una supuesta deportación colectiva”, señaló el gobierno de Quito.
A nivel local, el alcalde de Ipiales, Amílcar Pantoja, informó a medios como Caracol Radio que aproximadamente 700 colombianos estaban siendo enviados desde Ecuador a través del puente binacional, sin que se hubiera emitido una notificación oficial previa sobre su llegada o condiciones. Esta situación ha generado incertidumbre sobre el tratamiento que están recibiendo los ciudadanos repatriados.
Colombia indicó que evalúa acciones diplomáticas para responder a lo que considera una violación de los acuerdos básicos de cooperación entre ambos países. El episodio se suma a una serie de roces recientes entre Bogotá y Quito en temas de seguridad y migración.








