En el municipio de El Retén, Magdalena, se vivió una jornada de movilización cargada de simbolismo y conciencia social con motivo del Día Mundial contra la Trata de Personas. La comunidad, junto con autoridades locales y diversas organizaciones, se unió en una marcha ciudadana para rechazar una de las violaciones más graves a los derechos humanos: la explotación y comercialización de seres humanos.
El evento fue liderado por la Alcaldía Municipal y recorrió las principales calles del pueblo, logrando una nutrida participación. Se unieron funcionarios públicos, delegados del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), miembros de organizaciones como la Asociación Afrocolombiana de Víctimas Retornadas (ASADEVREZB), el Consejo Comunitario de la Comunidad Negra de Guacamayal, jóvenes, líderes sociales y ciudadanos comprometidos con la causa. Todos portaban pancartas, mensajes de esperanza y llamados urgentes a proteger a quienes están en riesgo.
Durante la actividad se compartió información clave sobre los peligros de la trata, sus modalidades más frecuentes —como la explotación sexual, el trabajo forzado, la mendicidad ajena y los matrimonios serviles— y se reforzaron los canales de denuncia, como la línea 141 del ICBF y la Línea Nacional Contra la Trata 01 8000 522020. El acto sirvió también para alertar sobre los factores que alimentan esta problemática, como la pobreza, la desinformación y la falta de oportunidades, especialmente entre las poblaciones más vulnerables.
Esta movilización fue más que una caminata: fue una manifestación del compromiso colectivo de El Retén con la libertad, la justicia y la dignidad humana, en un momento en que la trata de personas continúa siendo una realidad silenciada en muchos territorios.








