El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este domingo que enviará a su emisario especial Steve Witkoff a Rusia esta semana, con la misión de presionar al Kremlin por un alto el fuego en Ucrania. La decisión se da en medio de una escalada del conflicto y una inminente ronda de sanciones económicas si no se concreta una tregua.
Trump afirmó que el viaje podría concretarse entre miércoles y jueves, e insistió en que su gobierno busca que “la gente deje de morir”. Aseguró también que, si en diez días no hay avances reales, se aplicarán sanciones, aunque reconoció que Rusia es “hábil” para eludirlas.
Mientras tanto, Estados Unidos desplegó dos submarinos nucleares en la región, sin aclarar su ubicación ni si están armados. El ultimátum a Moscú inició el martes pasado y exige gestos concretos hacia la paz, en un momento en que Putin insiste en sus condiciones, incluyendo el reconocimiento de territorios ocupados y el rechazo a la OTAN por parte de Kiev.
Witkoff, empresario y aliado cercano de Trump, ha tenido contacto previo con el presidente ruso. El sábado estuvo en Tel Aviv, donde se reunió con familias de rehenes retenidos en Gaza, lo que se interpretó como un gesto de apoyo humanitario ante la creciente tensión internacional.








