La Universidad del Magdalena continúa reafirmando su compromiso con la cultura, la tradición y el fortalecimiento de las raíces ancestrales a través de la Quinta Feria Caribe Artesanal, que este sábado vivió su tercer día de actividades. La jornada estuvo marcada por talleres, charlas y presentaciones que permitieron a los asistentes conectarse con la identidad, la herencia cultural y la sostenibilidad.
Los visitantes —artesanos, estudiantes, familias y turistas— participaron en espacios dedicados a la alfarería, los tejidos y el uso de pigmentos naturales, prácticas que siguen siendo parte esencial del legado cultural del Caribe colombiano.
Uno de los momentos más significativos fue el taller de Alfarería Prehispánica Tayrona, que permitió a niños y niñas acercarse a la arcilla y descubrir el valor de las piezas creadas por las comunidades ancestrales. El profesor samario y ceramista Jhony Caro Castillo guió la experiencia, invitando a los participantes a dejar fluir su creatividad en la elaboración de vasijas y piezas inspiradas en la tradición precolombina.
La jornada también incluyó la charla-taller Saberes, Sabores y Colores, dedicada al uso de pigmentos naturales. Allí, la artesana campesina Mabel Vega Montaño, proveniente de la vereda El Placer (San Juan del Cesar, La Guajira), explicó cómo se inspiran en la naturaleza, los animales, árboles y plantas para seleccionar los tonos que dan vida a sus productos.
Otro de los momentos más esperados fue la presentación de la comunidad Wayuu, que deleitó al público con la danza tradicional de la yonna, un ritual que armonizó el espacio y conectó a los asistentes con el simbolismo cultural de esta etnia. La actividad se desarrolló en el marco del proyecto Plataforma de Monitoreo Integrado para la Evaluación de Tecnologías Limpias en la Transición Energética de Colombia – ImpactEnergy.CO, liderado por la UNIMAGDALENA y financiado por la Agencia Nacional de Hidrocarburos.
Los asistentes expresaron su gratitud hacia la Alma Mater por la realización de estos espacios en los que se entrelazan arte, cultura y conocimiento, y en donde convergen artesanos, campesinos, comunidades indígenas, afros y raizales para exponer y compartir sus productos hechos a mano con la comunidad samaria.
Con estas iniciativas, la Universidad no solo fortalece la identidad cultural de la región, sino que también fomenta la sostenibilidad y el reconocimiento de los saberes tradicionales como herramientas de aprendizaje y construcción colectiva.








