Lo que debía ser una noche de música y celebración terminó convirtiéndose en un momento de tensión para los asistentes a un concierto en Chiclayo, Perú. El pasado 30 de agosto, la cantante Susana Alvarado vivió un insólito accidente en medio del escenario, cuando un dron que sobrevolaba para registrar imágenes del evento perdió el control y se estrelló contra su rostro.
El impacto tomó por sorpresa tanto a la artista como al público, que reaccionó con gritos de alarma. El dispositivo no solo la golpeó, sino que quedó enredado en su cabello, obligando a que la presentación se detuviera de inmediato. Varios de sus compañeros de banda corrieron hacia ella para liberarla del aparato, en una escena que generó angustia y desconcierto en la multitud.
Aunque el golpe provocó un momento de caos, la cantante mantuvo la calma y recibió la ayuda necesaria para retirarse unos instantes del escenario. Posteriormente, trascendió que el accidente no dejó heridas graves, lo que llevó alivio a sus seguidores, muchos de los cuales compartieron el video del incidente en redes sociales, donde rápidamente se volvió viral.
El uso de drones en conciertos y espectáculos se ha convertido en una práctica común para obtener imágenes aéreas y contenidos llamativos. Sin embargo, este caso pone sobre la mesa la necesidad de reforzar medidas de seguridad y control técnico, pues un error en la operación puede poner en riesgo tanto a los artistas como al público presente.
En Chiclayo, el incidente con Susana Alvarado quedará como una de esas anécdotas insólitas que recuerdan lo impredecible que puede ser un concierto en vivo, cuando la tecnología se convierte en protagonista inesperada.








