En Santa Marta se llevó a cabo el primer Encuentro de Procesos Colectivos en reciclaje y economía circular, una jornada que reunió a líderes comunitarios, representantes del sector turístico, empresarios y delegados internacionales con el objetivo de intercambiar experiencias exitosas en torno a la gestión de residuos y la dignificación de los recicladores de base.
El evento, organizado por la Asociación de Recicladores “Basura Cero” y liderado por su presidente Carlos Mario Jaramillo, se desarrolló en el auditorio del hotel Karaya en El Rodadero. Allí se abordaron temas cruciales relacionados con la economía circular como modelo de transformación social, económica y ambiental, destacando la importancia de la asociatividad y la articulación con distintos actores sociales y productivos.
En su intervención, Jaramillo recordó que el gremio de recicladores en Colombia ha logrado avances significativos al incidir en la política pública de aseo, alcanzando beneficios que antes eran impensables. “La unión gremial y el trabajo colectivo viene dando sus frutos, pero debemos seguir fortaleciéndonos más a través de la articulación”, afirmó, subrayando que el propósito del encuentro era aprender de las experiencias de Medellín, Chile y Nicaragua, que se han convertido en referentes regionales.
Entre los invitados internacionales destacó la presencia de Denis Morán, presidenta de la Asociación de Recicladores de Tarapacá (Chile), así como la participación de Daniel Narváez Blanco, presidente de la Red de Emprendedores Nicaragüenses del Reciclaje (Rednica), quien intervino de manera virtual, y de Doris Gil Baena, representante legal de Asemar de Medellín.
Gil Baena compartió la experiencia de más de 25 años de trabajo colectivo en Medellín, donde la economía circular se ha consolidado como un modelo que busca reconocer oficios invisibilizados, transformar territorios excluidos y fortalecer el tejido social. “Nuestra historia es sinónimo de dignidad, solidaridad y transformación. Cada uno entendió su papel en las dinámicas de la sociedad y eso ha permitido victorias tempranas en la dignificación de los recicladores”, señaló.
Por su parte, Narváez insistió en la necesidad de mantener limpias las ciudades y playas turísticas como una condición fundamental para el desarrollo económico local. También relató cómo, en Nicaragua, el gremio ha trabajado para cambiar la percepción negativa hacia los recicladores, históricamente estigmatizados. Desde 2016, la organización pasó de agrupar a 13.500 recicladores a 21.000 en la actualidad, lo que demuestra un proceso de consolidación y mayor conciencia gremial. “Sin organización no hay triunfos ni metas”, recalcó, agregando que la meta es alcanzar 50 cooperativas legalmente constituidas, de las cuales ya funcionan 18, con 32 más en proceso de formalización.
El encuentro concluyó con un llamado a seguir fortaleciendo la cooperación regional y a reconocer el papel fundamental de los recicladores en la transición hacia un modelo de desarrollo más sostenible. La actividad también dejó en evidencia que la economía circular no solo se trata de gestión de residuos, sino de un esfuerzo colectivo por dignificar vidas, transformar realidades sociales y abrir oportunidades económicas para comunidades históricamente marginadas.








