La administración distrital de Santa Marta continúa fortaleciendo el plan de atención a los hogares afectados por la ola invernal que azotó la ciudad en los primeros días de agosto. En la más reciente jornada se distribuyeron 388 kits humanitarios en distintos barrios, priorizando a las familias que sufrieron mayores pérdidas y daños en sus viviendas.
En el barrio San Jorge se entregaron 74 ayudas, mientras que en el Cerro Tres Cruces fueron 70. De igual manera, San Martín recibió 61 apoyos, La Estrella 57 y Alto Delicias 50. La jornada también llegó hasta Villa Aurora, con 39 kits, y el barrio Juan 23, con 37 entregas. Cada kit incluía alimentos no perecederos, colchonetas, sábanas y artículos de primera necesidad, elementos esenciales para que las familias puedan sobrellevar las dificultades surgidas tras la emergencia.
Con esta nueva distribución, ya son más de 2.400 familias beneficiadas por el Distrito en diferentes puntos de la ciudad, reflejando el compromiso de la administración por acompañar a los hogares más vulnerables. El proceso de entrega se realizó de manera organizada, con el apoyo de líderes comunitarios y funcionarios del Distrito, garantizando que los recursos lleguen de forma directa a quienes más lo necesitan.
La Alcaldía recordó que este plan de acción no se limita únicamente a la entrega de ayudas inmediatas, sino que también incluye estrategias de prevención y mitigación de riesgos en barrios con condiciones de vulnerabilidad frente a inundaciones y deslizamientos. Esto busca minimizar los impactos de futuros eventos climáticos y fortalecer la capacidad de respuesta de la comunidad.
Según las cifras oficiales, la ola invernal dejó un saldo de 3.963 familias damnificadas en 71 barrios, lo que evidencia la magnitud del fenómeno y la necesidad de una atención integral. Con estas acciones, la administración distrital demuestra su compromiso de garantizar apoyo humanitario, proteger a los sectores más golpeados y trabajar en medidas que permitan reducir la vulnerabilidad de la población frente a futuras emergencias meteorológicas.
Esta jornada se suma a una serie de entregas y programas que buscan fortalecer la resiliencia de los habitantes, asegurando que los recursos lleguen de manera efectiva y se contribuya a la recuperación de los hogares afectados, promoviendo así la solidaridad y la atención comunitaria en los momentos más críticos.








