Durante tres días consecutivos, el balneario de El Rodadero se convirtió en un escenario vibrante donde la creatividad, la sostenibilidad y el turismo se encontraron de manera armónica. La Feria de Emprendimientos Sostenibles, realizada en el marco del Karaya Fest, fue una vitrina de talento local que enamoró a cientos de turistas nacionales y extranjeros que escogieron a Santa Marta como destino para disfrutar de la Semana de Receso Escolar.
En medio del sonido del mar y el ambiente festivo característico del sector, los visitantes pudieron conocer de cerca los proyectos de emprendedores de la Troncal del Caribe y de mujeres artesanas que presentaron una amplia variedad de productos: mochilas tejidas, chocolates artesanales, miel de abejas, bolsos en zuncho, jabones, velas naturales y accesorios elaborados con materiales reciclables. Cada creación contó una historia de esfuerzo, identidad y amor por la tierra samaria.
El evento reunió a representantes de los pueblos originarios de la Sierra Nevada, al Instituto Distrital de Turismo, universidades, gremios, prestadores turísticos y organizaciones ambientales, consolidándose como una experiencia donde la cultura y el emprendimiento caminaron de la mano hacia un modelo de desarrollo sostenible.
Entre los stands más visitados estuvo el de Alexandra Rueda Vásquez, una emprendedora que desde hace nueve años transforma el zuncho plástico —el mismo material usado en mecedoras y canastos— en bolsos coloridos y elegantes. “Estos bolsos nacieron de la necesidad y se convirtieron en mi terapia. Soy paciente oncológica y este proyecto me devolvió la alegría. Hoy puedo decir que estoy sana y mi emprendimiento sigue creciendo”, contó con emoción, mientras los turistas admiraban sus diseños personalizados.
Desde la Troncal del Caribe también llegó Seyka Márquez Torres, representante de la comunidad Arhuaca y creadora de Teyruna Cacao, quien ofreció mochilas, miel y chocolatinas elaboradas de forma artesanal. “Esta feria ha sido una oportunidad maravillosa para mostrar lo que producimos en nuestra comunidad y compartir un poco de nuestra visión de economía sostenible”, afirmó.
El espíritu del evento no solo giró en torno a la venta, sino también al compromiso ambiental. Carlos Jaramillo Quintero, directivo de la Asociación de Recicladores Basura Cero, destacó que el Karaya Fest unió a emprendedores, ambientalistas y académicos bajo un mismo propósito: promover un turismo responsable y regenerativo en Santa Marta. “Estos días fueron de aprendizaje mutuo y de amor por nuestra ciudad, por el mar y por la Sierra Nevada”, señaló.
Durante la jornada, se firmó simbólicamente un compromiso por el turismo sostenible en El Rodadero, que incluye la realización de actividades mensuales con prestadores de servicios turísticos, estudiantes de los Colegios Amigos del Turismo y voluntarios ambientales.
Jaramillo también resaltó la importancia de educar a la ciudadanía en la correcta disposición de residuos y la reducción del uso de plásticos: “Cada botella que evitamos que llegue al mar es un paso hacia una Santa Marta más limpia. Todos —residentes, turistas y extranjeros— debemos ser parte del cambio. Nuestra ciudad es mágica y debemos cuidarla”, concluyó.
Así, la Feria de Emprendimientos Sostenibles no solo impulsó la economía local, sino que también reafirmó el compromiso de Santa Marta con un turismo consciente, inclusivo y respetuoso del entorno natural que la hace única.








