El conflicto armado en Colombia vive una de sus fases más críticas en los últimos años. Más de 200.000 personas han resultado confinadas o desplazadas durante 2025, según el más reciente Dateo Mensual de la Fundación Ideas para la Paz (FIP), que analiza el periodo comprendido entre enero y septiembre. El informe revela que la violencia no solo continúa en ascenso, sino que ya superó las cifras totales registradas durante todo el 2024.
El estudio advierte que tanto la ofensiva militar del Estado como las disputas entre grupos armados ilegales han alcanzado niveles inéditos en la última década, generando un impacto humanitario alarmante en varias regiones del país.
Escalada de la confrontación armada
De acuerdo con los datos de la FIP, las operaciones de la Fuerza Pública contra estructuras criminales aumentaron un 56,8% respecto al mismo periodo del año anterior. Entre enero y septiembre de 2025 se contabilizaron 185 acciones directas, cifra que ya supera el total de operaciones registradas durante todo 2024.
El incremento no se limita a la respuesta estatal. Las luchas internas entre grupos armados ilegales también se intensificaron, con un aumento del 40,6% en los enfrentamientos por el control de rutas y economías ilícitas. Este escenario ha agravado la crisis en zonas rurales donde coinciden disidencias de las FARC, el ELN y organizaciones ligadas al narcotráfico.
Un impacto humanitario alarmante
Las consecuencias de este repunte bélico se reflejan en comunidades enteras que viven bajo confinamiento o se han visto forzadas a huir. La FIP reporta que 119.205 personas han sufrido restricciones de movilidad impuestas por grupos armados, superando las 102.123 registradas el año anterior.
El desplazamiento forzado muestra una tendencia aún más preocupante: 84.582 personas tuvieron que abandonar sus hogares en los primeros nueve meses de 2025, lo que representa un incremento del 95,3% frente al mismo periodo de 2024.
La violencia también ha alcanzado sectores vitales como la salud. Los ataques contra misiones médicas pasaron de 20 a 31 casos, poniendo en riesgo la vida del personal sanitario y dificultando la atención médica en territorios afectados por la guerra.
Llamado urgente al Estado
Ante este panorama, la Fundación Ideas para la Paz subraya que los resultados del informe “exigen una atención prioritaria e integral del Estado” para contener la escalada del conflicto y atender las graves consecuencias humanitarias que golpean a miles de familias en todo el país.








