Este jueves 6 de noviembre se cumplen 40 años de uno de los episodios más dolorosos en la historia de Colombia: la toma y retoma del Palacio de Justicia. En diálogo con W Sin Carreta, el fotógrafo Rafael González, quien cubrió los hechos para el diario El Espacio, revivió su experiencia durante aquellos días que marcaron para siempre la memoria del país.
“Eran alrededor de las 7:30 de la noche, y recuerdo un silencio sepulcral”, narró González, evocando el ambiente de tensión que se vivía en Bogotá mientras gran parte de la población seguía el partido de Millonarios. En ese momento, él se encontraba en la redacción del periódico y, al enterarse de la noticia, salió de inmediato hacia la Plaza de Bolívar para cubrir los acontecimientos.
“Cuando llegué no había por dónde pasar, el sitio estaba completamente acordonado. Nos dimos cuenta de que el Ejército se había tomado la Casa del Florero, así que nos ubicamos frente a ellos para intentar registrar lo que sucedía”, relató el reportero gráfico.
Sin embargo, el panorama era confuso. González asegura que los militares no daban información alguna, y que su única opción fue seguir tomando fotografías sin saber con certeza qué ocurría en el interior del Palacio. “Yo disparaba fotos a diestra y siniestra. Solo veíamos a la gente llevada en camillas, que luego metían a la Casa del Florero. Mi teoría es que esas personas estaban vivas”, afirmó.
Gracias a su posición frente a la Casa del Florero, González logró captar imágenes únicas desde la puerta del Palacio, en medio del caos y el fuego cruzado. Hoy, cuatro décadas después, su testimonio sirve como recordatorio de la magnitud de lo vivido y de la importancia de no olvidar.
“Que las nuevas generaciones se den cuenta de lo que pasó, para que nunca más se repita una cosa de esas”, concluyó el fotógrafo, cuya lente fue testigo directo de una de las jornadas más trágicas y conmovedoras de la historia reciente del país.








