María Margarita Guerra Zuñiga, reconocida exdiputada del Magdalena y madre de dos hijos, fue elegida como la nueva Gobernadora del departamento tras las elecciones realizadas este domingo. Con más de doce años de trayectoria en el sector público, Guerra ha ocupado cargos como secretaria general y de Gobierno en los municipios de Concordia y Algarrobo, coordinadora regional de la Unidad para las Víctimas, y asesora de despacho en localidades como Aracataca, El Retén, Pivijay, Nueva Granada y Juan de Acosta, entre otras responsabilidades que han consolidado su carrera.
La candidata logró la victoria con el 99,86% de los votos escrutados, cifras obtenidas en 2.920 de las 2.924 mesas habilitadas en el departamento. Su mandato se extenderá hasta el año 2027, periodo que corresponde al tiempo restante del gobierno que debía cumplir Rafael Martínez, retirado del cargo por decisión del Consejo de Estado.
Martínez había ganado las elecciones para gobernar entre 2024 y 2027, pero una investigación reveló que incurrió en doble militancia al apoyar de manera pública a candidatas de un partido distinto al que lo respaldó en su aspiración. Tras revisar el caso, el Consejo de Estado confirmó la sanción en julio de 2025, dejando en vacancia la Gobernación y llevando a la convocatoria de nuevos comicios.
Guerra Peña, quien recibió el aval del partido Comunes de las ex-FARC y del Ecologista Colombiano, contó además con el apoyo del movimiento Fuerza Ciudadana. Es abogada con maestría en Derecho Público y ha participado en proyectos relacionados con juventudes, educación y defensa de los derechos sociales. En el Magdalena también ha trabajado en varias alcaldías como asesora jurídica, secretaria de Gobierno y coordinadora de asuntos de víctimas.
Dentro de sus principales propuestas destaca el impulso a una educación moderna y con enfoque territorial, así como el fortalecimiento de la atención a la niñez, las familias y las oportunidades académicas para los jóvenes. De igual forma, la nueva gobernadora anunció su compromiso con un plan de desarrollo que priorice la protección de ecosistemas como los ríos, las ciénagas, la Sierra Nevada y las zonas rurales, además de acciones contra la deforestación y la promoción de energías limpias y comunidades sostenibles.








