Luego de más de un año y medio de investigaciones, incertidumbre y reiterados llamados de justicia, el caso de Valentina Cepeda Rodríguez registró un avance determinante. En Santa Marta, las autoridades capturaron a Álvaro Felipe Rivera Ramírez, expareja sentimental de la joven, señalado como presunto responsable de su muerte, ocurrida en abril de 2024 en el municipio de Puerto Colombia, Atlántico.
Valentina, de 22 años, se desempeñaba como instructora de yoga y era licenciada en Educación Infantil. Su cuerpo fue hallado sin vida en el apartamento donde residía, ubicado en el sector de Villa Campestre, un hecho que desde el inicio causó profunda conmoción debido a las inconsistencias y dudas que rodearon las circunstancias del fallecimiento.
En un primer momento, su entonces pareja indicó que se trataba de un suicidio. No obstante, familiares y personas cercanas a la joven cuestionaron esa versión, al advertir que varios elementos encontrados en el lugar no coincidían plenamente con dicha hipótesis, razón por la cual exigieron que el caso fuera investigado a fondo.
La detención de Rivera Ramírez en Santa Marta marca un punto clave en uno de los procesos judiciales más sensibles y seguidos del último año en el Atlántico. El capturado permanece bajo custodia y será trasladado a Barranquilla, donde deberá comparecer ante un juez de la República.
En las próximas horas, la Fiscalía General de la Nación dará a conocer los cargos que se le imputarán y las pruebas que sustentan la captura. Mientras tanto, el nombre de Valentina Cepeda vuelve a ocupar la atención pública, junto a la expectativa de su familia de que finalmente se esclarezcan los hechos y se haga justicia.








