Durante el Foro Económico Mundial celebrado en Davos, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la creación de un nuevo organismo internacional denominado Board of Peace. Según el mandatario, esta propuesta tiene como objetivo principal impulsar procesos de diálogo, prevenir conflictos armados y servir como un espacio de mediación entre países que atraviesan tensiones políticas o militares. Trump afirmó que la iniciativa busca ofrecer soluciones prácticas y rápidas frente a disputas internacionales que han permanecido sin resolución durante años.
No obstante, el anuncio generó diversas reacciones entre líderes y analistas internacionales. Mientras algunos gobiernos valoraron el intento de fortalecer la diplomacia global, otros expresaron dudas sobre la efectividad real de este organismo, señalando que aún no se han presentado mecanismos concretos de funcionamiento ni criterios claros para la intervención en conflictos. Además, varios expertos cuestionaron si esta junta tendrá independencia suficiente o si responderá principalmente a intereses estadounidenses.
El contexto en el que se presenta esta propuesta es especialmente complejo, ya que el mundo enfrenta múltiples crisis simultáneas, como conflictos armados prolongados, tensiones comerciales y disputas territoriales. En este escenario, la comunidad internacional considera clave que cualquier iniciativa de paz esté respaldada por cooperación multilateral y compromisos reales de los países involucrados.








