En Honduras se vive una tensa situación política tras las elecciones generales de noviembre de 2025. El Partido Libertad y Refundación (Libre), que fue el movimiento gobernante hasta hace poco, anunció que no reconoce al gobierno encabezado por Nasry Juan Asfura, quien fue proclamado presidente tras los comicios y cuya toma de posesión está prevista para el 27 de enero de 2026. Esta postura fue adoptada por la bancada de Libre, conformada por 35 diputados, en un comunicado oficial emitido recientemente. 
Libre sostiene que el proceso electoral estuvo marcado por irregularidades y lo califica de “golpe electoral”, acusando a las autoridades electorales y a otros partidos de pactar un resultado que no refleja la voluntad popular. Como parte de su rechazo, el partido decidió no participar en la elección de la Junta Directiva del Congreso Nacional, lo que anticipa una fuerte tensión política e institucional en el inicio del nuevo período legislativo. 
En su pronunciamiento, los legisladores de Libre también exigieron el recuento de actas electorales que, según ellos, podrían demostrar un resultado diferente al oficial y manifestaron su respaldo a figuras políticas de su propia agrupación consideradas clave en la defensa de la transparencia electoral. Además, acusaron a los partidos tradicionales, como el Partido Nacional y el Partido Liberal de Honduras, de promover acuerdos que, en su opinión, favorecieron la imposición de un gobierno al que no legitiman. 
Este rechazo se da en medio de un contexto más amplio de disputas sobre el recuento de votos y la legitimidad de los resultados, ya que otras fuerzas políticas —como el candidato Salvador Nasralla y su Partido Liberal— también impugnaron el resultado ante tribunales electorales, denunciando posibles fraudes y solicitando una revisión exhaustiva de los votos. 
La decisión de Libre de no reconocer al nuevo gobierno y de retirarse de ciertos procesos parlamentarios refleja una crisis institucional que podría prolongarse durante las próximas semanas, afectando la gobernabilidad y el diálogo político en el país centroamericano.








