Bogotá, Colombia. El sistema ferroviario colombiano está experimentando un renacer histórico con varios proyectos de trenes que buscan mejorar la movilidad de pasajeros y la conectividad entre ciudades, tras décadas de abandono del transporte férreo tradicional. Entre las iniciativas más avanzadas se encuentra el Regiotram de Occidente, considerado el primer tren regional del país y ejemplo de la nueva era del transporte interno.
Las obras del Regiotram de Occidente, que conectará los municipios de Facatativá, Madrid, Mosquera y Funza con el centro de Bogotá, han alcanzado más del 33 % de ejecución, según fuentes oficiales. Con una inversión cercana a 2,9 billones de pesos, se espera que este sistema férreo de pasajeros eléctrico reduzca significativamente los tiempos de viaje desde más de dos horas por carretera hasta aproximadamente una hora entre Facatativá y la capital cuando entre en operación.
Paralelamente, otro proyecto importante es el Regiotram del Norte, una línea férrea que conectará a Zipaquirá, Cajicá y Chía con Bogotá. Este corredor ha sido fortalecido mediante convenios de cofinanciación entre el Gobierno nacional y la Gobernación de Cundinamarca, con un compromiso financiero histórico de más de 15,4 billones de pesos para su construcción y operación. Este tren de cercanías de última generación está diseñado como un sistema moderno, sostenible y de cero emisiones locales, pensado para movilizar a más de 180.000 pasajeros diarios.
Estos proyectos forman parte de un respaldo institucional y técnico más amplio, que incluye la aprobación de documentos de planificación estratégica y la creación de estructuras administrativas dedicadas a la modernización del transporte ferroviario en el país. La inversión en estos corredores representa una apuesta por la movilidad sostenible, la descongestión vial y el desarrollo económico regional.
Las iniciativas ferroviarias también se alinean con un interés más amplio en impulsar sistemas de transporte colectivos, integrados con otros modos, como buses urbanos y futuros servicios metropolitanos. Especialistas consideran que la activación de estos trenes podría estimular el crecimiento de zonas suburbanas, mejorar la competitividad logística y ampliar las oportunidades de empleo en diversas regiones del país.








