Bogotá. La canciller Rosa Villavicencio recibió autorización del Gobierno de Estados Unidos para ingresar a ese país y acompañar al presidente Gustavo Petro en el encuentro que sostendrá con su homólogo Donald Trump el próximo 3 de febrero, una reunión clave para recomponer la relación bilateral entre ambas naciones.
Según información conocida en primicia por Blu Radio, la luz verde fue confirmada tras una comunicación con el secretario de Estado, Marco Rubio, quien ratificó que Estados Unidos respetará la inmunidad presidencial de Petro durante su estadía, pese a que el mandatario colombiano figura en la denominada lista Clinton y no cuenta con visa vigente. Además, el jefe de Estado contará con protección del Servicio Secreto mientras permanezca en territorio estadounidense.
La autorización a Villavicencio representa un giro frente a lo ocurrido días atrás, cuando a la canciller se le negó el ingreso a Estados Unidos para asistir al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, situación que obligó al vicecanciller Mauricio Jaramillo Jassir a asumir la representación de Colombia ante ese organismo.
La presencia de la jefa de la diplomacia colombiana será determinante en un encuentro en el que ambos gobiernos abordarán temas sensibles como narcotráfico, migración y comercio, en medio de un complejo historial reciente. Las tensiones entre Bogotá y Washington se intensificaron desde enero de 2025, cuando el presidente Petro ordenó el regreso de vuelos con colombianos deportados desde Estados Unidos.
Posteriormente, la relación bilateral se deterioró con decisiones como la descertificación de Colombia en la lucha contra las drogas, la inclusión de varios funcionarios y familiares del mandatario en la lista Clinton y la revocatoria de visas a altos funcionarios del Gobierno colombiano.
La reunión Petro–Trump está programada para las 11:00 a. m. del 3 de febrero. El viaje del presidente colombiano iniciará el 1 de febrero y se extenderá hasta el día 5, periodo durante el cual se prevé que Petro ofrezca una conferencia en la Universidad de Georgetown, como parte de su agenda oficial en Estados Unidos.








