La región de Urabá, en el noroeste de Colombia y considerada el principal corazón bananero del país, enfrenta una grave emergencia por cuenta de las lluvias intensas de los últimos días, que ya han afectado al menos 1.200 hectáreas de cultivos. La situación genera preocupación en el sector agrícola por el impacto económico y productivo que podría dejar en una de las zonas más importantes para las exportaciones nacionales.
De acuerdo con datos del sector, Urabá cuenta con más de 35.000 hectáreas sembradas de banano, por lo que las inundaciones representan una amenaza directa para la cadena productiva, el empleo rural y el abastecimiento de mercados internacionales. Varias fincas permanecen bajo el agua tras el desbordamiento de cauces y la saturación de los suelos.
La Asociación de Bananeros de Colombia (Augura) alertó que la acumulación de agua ha provocado el colapso de drenajes naturales y artificiales, manteniendo plantaciones inundadas por más de 96 horas continuas. Según el gremio, este nivel de exposición hídrica puede ocasionar la pérdida total de los cultivos en las áreas más afectadas.
Productores de la zona adelantan labores de mitigación para evacuar el agua y proteger las siembras que aún pueden recuperarse, mientras se mantiene el monitoreo de las condiciones climáticas. El sector bananero es uno de los principales motores de exportación agroindustrial del país, por lo que la evolución de la emergencia será clave para medir su impacto económico en los próximos meses.








