La carrera interna de la izquierda hacia las elecciones presidenciales de 2026 entró en una fase decisiva tras una jornada de reuniones y pronunciamientos que evidencian divisiones estratégicas frente a la consulta del llamado Frente por la Vida.
El panorama se tensó luego de la decisión del Consejo Nacional Electoral de no permitir la participación del senador Iván Cepeda en esa consulta, pese a su buen posicionamiento en encuestas. La determinación reconfiguró el tablero y aceleró definiciones a pocas horas del cierre de inscripciones de candidatos.
Hasta el momento, la consulta interpartidista mantiene confirmadas solo dos candidaturas: la del exsenador y exembajador Roy Barreras y la del exalcalde de Medellín Daniel Quintero. Otros dirigentes que habían mostrado interés optaron por no participar y, en cambio, preparar su aspiración directa para la primera vuelta presidencial del 31 de mayo. Entre ellos están el excanciller Luis Gilberto Murillo y el exministro del Interior Juan Fernando Cristo.
El exgobernador de Nariño Camilo Romero no ha oficializado su decisión, pero sus recientes declaraciones críticas frente a Roy Barreras y una reunión pública con Iván Cepeda en Santa Marta apuntan a un posible respaldo político por fuera de la consulta. Analistas interpretan ese encuentro como una señal de reacomodo de alianzas dentro del bloque progresista.
En paralelo, Roy Barreras difundió un video grabado en la Casa de Nariño en el que habló de una reunión “muy importante”, sin detallar inicialmente con quién. Posteriormente, fuentes oficiales confirmaron que sostuvo un encuentro con el presidente Gustavo Petro. No se han dado a conocer conclusiones del diálogo.
Barreras defendió la consulta como mecanismo de unidad y advirtió que la decisión de varios exministros de ir directo a primera vuelta podría fragmentar aún más a la centro-izquierda. También recordó que, según la normativa electoral, quien gana una consulta interpartidista queda comprometido a competir en la primera vuelta presidencial.
Con plazos por vencer y candidaturas aún en definición, las próximas horas serán determinantes para saber si la izquierda logra consolidar un mecanismo unitario o llega dividida a la contienda electoral.








