El Gobierno nacional prepara una nueva circular de control de precios que podría reducir en promedio un 5,7 % el valor de cientos de medicamentos en Colombia, medida que se sustenta en la reciente revaluación del peso frente al dólar. La iniciativa ha generado un amplio debate entre autoridades, industria farmacéutica y expertos en regulación sanitaria.
La discusión tomó fuerza luego de que el presidente Gustavo Petro señalara públicamente que, debido al fortalecimiento de la moneda local, los medicamentos con componentes importados deberían reflejar una disminución en sus precios en pesos. El mandatario pidió que la instancia oficial encargada de la regulación de precios evaluara con urgencia el impacto de la tasa de cambio sobre los costos de estos productos.
De acuerdo con el borrador que circula en el sector salud, la propuesta ajustaría los valores máximos de venta de numerosos fármacos, tomando como referencia variables cambiarias y metodologías de control internacional de precios. El objetivo, según la línea oficial, es aliviar el gasto de bolsillo de los pacientes y reducir presiones sobre el sistema de salud.
Sin embargo, representantes de la industria farmacéutica han manifestado inquietudes por los posibles efectos de la medida. Señalan que no todos los costos dependen exclusivamente de la tasa de cambio y que factores como logística, investigación, registros sanitarios y distribución también influyen en el precio final. Algunos actores advierten que reducciones generalizadas podrían afectar la disponibilidad de ciertos medicamentos.
Analistas del sector consideran que el debate no se limita al comportamiento del dólar, sino que expone retos estructurales en la regulación de precios, la competencia del mercado y los mecanismos de abastecimiento. Mientras tanto, se espera que el Gobierno defina el texto final de la circular y abra espacios de discusión técnica antes de su aplicación.








