La liberación y posterior recaptura del dirigente opositor venezolano Juan Pablo Guanipa volvió a encender el debate político en Venezuela sobre el alcance real de la amnistía que actualmente discute la Asamblea Nacional. El dirigente, cercano a la Plataforma Unitaria Democrática y a María Corina Machado, recuperó su libertad de forma temporal, pero horas después fue detenido nuevamente en Caracas.
Guanipa había salido de prisión tras permanecer detenido desde mayo de 2025, en el marco de procesos judiciales contra figuras de la oposición. Su excarcelación fue interpretada como parte de un grupo de liberaciones asociadas al proyecto de amnistía en discusión. Sin embargo, la medida fue revertida el mismo día, lo que generó reacciones de dirigentes políticos y organizaciones que cuestionan la estabilidad y las condiciones de estos beneficios.
De acuerdo con versiones oficiales, la recaptura se produjo por presunto incumplimiento de condiciones impuestas para su libertad. Sectores de oposición, en cambio, aseguran que el procedimiento fue irregular y sostienen que evidencia falta de garantías jurídicas para los beneficiados por medidas similares.
El caso ha intensificado la controversia sobre la amnistía y su aplicación práctica, en un contexto de alta tensión política y seguimiento internacional sobre la situación de los líderes opositores en el país.








