La NASA anunció que avanza en los preparativos para el lanzamiento de la misión Artemis II, que tiene previsto despegar el próximo 1 de abril y marcará un nuevo paso en el regreso del ser humano a la Luna después de más de cinco décadas.
La agencia espacial estadounidense informó que este 12 de marzo completó con éxito la Revisión de Preparación para el Vuelo, un proceso clave que confirmó que todo avanza según lo planeado para continuar con el cronograma del lanzamiento.
Como parte de los preparativos, el poderoso cohete Space Launch System (SLS) y la nave espacial Orion spacecraft serán trasladados a la plataforma de lanzamiento 39B, con el objetivo de realizar el despegue a comienzos de abril, una vez concluyan los últimos ajustes técnicos.
La misión, que inicialmente estaba programada para marzo, fue aplazada tras retirar el cohete de la plataforma a finales de febrero para completar revisiones adicionales.
El programa Artemis program busca retomar la exploración lunar más de 50 años después del histórico Apollo program, que llevó a los astronautas a la superficie de la Luna hasta 1972.
Para esta misión, que tendrá una duración aproximada de diez días, fueron seleccionados cuatro astronautas: Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, de la NASA, junto con Jeremy Hansen, representante de la Canadian Space Agency.
Sin embargo, el regreso de astronautas a la superficie lunar tomará más tiempo. Según la planificación actual, la misión Artemis III, que buscará lograr ese objetivo, estaría programada para el año 2027, mientras que el alunizaje con tripulación podría concretarse hacia 2028.
La NASA explicó que el programa Artemis pretende aumentar la frecuencia de misiones lunares y establecer una presencia humana sostenible en la Luna, lo que incluye desarrollar nuevas tecnologías, probar sistemas de soporte vital y realizar pruebas con módulos de aterrizaje comerciales desarrollados por SpaceX y Blue Origin.
A diferencia del programa Apolo, que solo permitió estancias cortas en la superficie lunar, Artemis busca que los astronautas aprendan a vivir y trabajar durante largos periodos en la Luna y explorar sus recursos para futuras misiones espaciales.








