Como respuesta a la emergencia declarada en el municipio de Salamina, la Corporación Autónoma Regional del Magdalena (Corpamag) autorizó de manera temporal y condicionada el uso del punto fluvial ubicado en el kilómetro 3.5 de la vía Salamina–Guáimaro.
La medida quedó establecida en la Resolución No. 0795 del 19 de marzo de 2026 y se deriva de los acuerdos alcanzados en la mesa interinstitucional del pasado 17 de marzo, convocada por la Gobernación del Magdalena, en el marco de la calamidad pública vigente en la zona.
Según la entidad, la autorización permite exclusivamente las maniobras de embarque y desembarque en el cruce fluvial, bajo un régimen excepcional de carácter humanitario. No obstante, aclaró que esta decisión no legaliza la operación de transporte fluvial sin permisos ambientales ni levanta las medidas preventivas previamente impuestas.
La intervención de Corpamag se produce tras la suspensión de la operación de ferrys en el municipio, debido a que algunas empresas venían operando sin las licencias requeridas en un sector altamente vulnerable a la erosión fluvial, lo que representa un riesgo para las obras de protección contra inundaciones ejecutadas por el Gobierno Nacional.
Dentro de las disposiciones, se mantiene la prohibición absoluta del transporte de carga pesada, incluyendo volquetas, tractocamiones y maquinaria, así como de actividades logísticas o comerciales que excedan las necesidades básicas de la población.
Además, se ordena la implementación de medidas para mitigar la erosión en las zonas de atraque, la reducción de velocidad de las embarcaciones para disminuir el impacto del oleaje y el cumplimiento de estrictas normas ambientales, entre ellas la prohibición de vertimientos al río Magdalena.
La resolución también exige a los operadores contar con mecanismos para la adecuada disposición de residuos, kits para la atención de derrames de hidrocarburos y certificaciones actualizadas del estado mecánico de las embarcaciones.
De igual forma, se deberán adoptar acciones para controlar la emisión de polvo en la vía de acceso y reforzar la señalización ambiental en el área de influencia.
Corpamag señaló que estas medidas buscan proteger el río Magdalena y evitar un mayor deterioro de las condiciones del terreno, especialmente en una zona crítica para la estabilidad de obras de mitigación.
La autorización tendrá una vigencia estimada entre seis y nueve meses, periodo en el cual los operadores deberán adelantar los estudios técnicos necesarios para tramitar los permisos ambientales correspondientes.
Finalmente, la entidad advirtió que el incumplimiento de las disposiciones dará lugar a la suspensión inmediata de la autorización y a la reactivación de las medidas preventivas vigentes.








