La mañana de este sábado estuvo cargada de solemnidad, dolor y respeto en el aeropuerto Simón Bolívar de Santa Marta, donde fueron recibidos con honores militares los cuerpos de dos soldados magdalenenses que perdieron la vida en el accidente del avión Hércules C-130 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana.
Se trata de Luis Antonio López Orozco, oriundo de Puebloviejo, con 16 años de servicio en las Fuerzas Militares, y Urbano Junio Pertuz Martínez, natural de Aracataca, quien hacía parte del Batallón de Selva N.° 49 con sede en La Tagua.
El arribo de los féretros estuvo acompañado por un acto solemne en el que uniformados formaron una calle de honor, rindiendo homenaje a su entrega y compromiso con el país. Familiares y allegados los recibieron entre abrazos, lágrimas y profundo dolor, en una escena que conmovió a todos los presentes.
Tras su llegada, los cuerpos serán trasladados a sus municipios de origen, donde recibirán cristiana sepultura en medio de homenajes póstumos.
El proceso de identificación fue realizado por el Instituto Nacional de Medicina Legal en Bogotá, lo que permitió la repatriación de los restos, convirtiéndolos en los primeros magdalenenses fallecidos en esta tragedia en regresar a su tierra.
Entre tanto, un policía oriundo de Santa Marta y otro soldado de Zona Bananera permanecen en Medicina Legal en la capital del país, a la espera de ser trasladados en las próximas horas para que sus familias puedan darles el último adiós.
La comunidad del Magdalena se ha unido al duelo, acompañando a los familiares en este difícil momento y recordando a los uniformados como símbolo de servicio, sacrificio y amor por la patria. Las autoridades continúan brindando apoyo mientras se preparan las honras fúnebres con las que serán despedidos con los honores que merecen.








