Momentos de pánico se vivieron en la noche de este martes 31 de marzo, luego de que la diputada del Magdalena, Rosita Jiménez, fuera víctima de un atentado armado mientras se movilizaba por la Troncal del Caribe, a la altura del sector de Don Jaca, en las afueras de Santa Marta.
Según información preliminar, la funcionaria regresaba desde Ciénaga hacia Santa Marta cuando hombres armados interceptaron su trayecto y abrieron fuego contra la camioneta en la que se transportaba, la cual contaba con blindaje. A pesar de la gravedad del ataque, los disparos no lograron perforar la estructura del vehículo y, afortunadamente, no se reportaron personas heridas.
Testigos del hecho relataron que los atacantes dispararon en repetidas ocasiones antes de huir del lugar, generando temor entre quienes transitaban por esta importante vía del Caribe colombiano.
Este no sería el primer episodio de amenazas contra la diputada Jiménez. En noviembre de 2024, la funcionaria denunció haber sido intimidada mediante un panfleto dejado en el garaje de su vivienda, acompañado de disparos, lo que encendió las alertas sobre su seguridad.
Tras lo ocurrido, el partido Alianza Verde rechazó enérgicamente el atentado y manifestó su preocupación por las garantías de seguridad para quienes ejercen la política, especialmente las mujeres. “Es inaceptable que se busque silenciar a las mujeres que se atreven a participar en la política”, expresó la colectividad en un comunicado.
Las autoridades iniciaron operativos para dar con el paradero de los responsables, al tiempo que se evalúan medidas adicionales de protección para la diputada. Entretanto, el hecho vuelve a poner sobre la mesa la problemática de seguridad en la región y las amenazas contra líderes políticos en el país.








