El cierre de la segunda edición del Festival Internacional de las Artes Vivas (FIAV Bogotá) fue todo un espectáculo. Las compañías Zenit Aerial Ballet y Collectif Arbuste deslumbraron al público con ‘Nexus’, una puesta en escena que llenó durante dos noches la emblemática Plaza de Bolívar.
Esta edición del festival superó todas las expectativas, reuniendo a 1.186 artistas de 16 países y llevando su programación a 19 ciudades del país. Más de 125 mil personas disfrutaron de las artes vivas en teatros, calles, plazas y espacios abiertos, consolidando al evento como uno de los más importantes de la región.
Durante diez días, miles de asistentes vibraron con una variada agenda cultural: 48.300 personas disfrutaron de espectáculos gratuitos en espacios públicos, mientras que más de 69 mil acudieron a salas teatrales. Además, la Escuela FIAV convocó a más de 1.400 participantes en actividades académicas.
Uno de los datos más destacados fue la venta de 52 mil boletas, casi triplicando las cifras de la edición anterior. A esto se suman 10 mil asistentes en otras ciudades del país, gracias a la estrategia de descentralización que permitió llevar 16 obras a diferentes regiones.
El festival también impulsó la economía, generando cerca de 2.500 empleos y más de 2.300 noches de hotel. En escena, 275 artistas internacionales y 911 nacionales ofrecieron una programación diversa que combinó teatro, danza, música y circo.
Entre los momentos más memorables estuvo la presentación de ‘Aria’, también de Zenit Aerial Ballet, que reunió a 18 mil personas en la Plaza Cultural La Santamaría. El gran cierre con ‘Nexus’ convocó a 40 mil asistentes, convirtiéndose en uno de los eventos más multitudinarios.
La ministra de Cultura, Yannai Kadamani Fonrodona, destacó que esta edición marcó un antes y un después en la circulación artística del país, resaltando la importancia de llevar el arte a todos los territorios.
El FIAV Bogotá 2026 también se caracterizó por su diversidad artística, con propuestas internacionales como las del TAO Dance Theater, el Teatro de las Naciones de Rusia y la coreógrafa Lia Rodrigues, además de impactantes obras nacionales y distritales.
Con funciones agotadas y escenarios llenos en todo el país, el festival cerró con un balance positivo, asegurando su continuidad y dejando altas expectativas para su próxima edición en dos años.








