Un grave incidente se registró en el corregimiento de San Marino, jurisdicción del municipio de Bagadó, Chocó, luego del colapso parcial de un puente colgante que había sido entregado hace poco más de un año, el 2 de marzo de 2025. El hecho dejó varias personas lesionadas y encendió las alarmas sobre la calidad de la obra.
Emergencia y balance de heridos
De acuerdo con el informe oficial de la administración municipal, el desplome ocurrió de manera repentina mientras varios ciudadanos transitaban por la estructura, de aproximadamente 86 metros de longitud.
En total, ocho personas resultaron afectadas. Seis de ellas presentaron heridas leves y fueron dadas de alta en el lugar tras recibir atención médica. Sin embargo, dos ciudadanos sufrieron lesiones de mayor gravedad y debieron ser trasladados de urgencia a un centro asistencial en Quibdó, donde permanecen bajo observación.
Investigación y acciones contra el contratista
La Alcaldía de Bagadó anunció el inicio de una investigación técnica para determinar las causas del colapso de una obra tan reciente. Asimismo, confirmó que se hará un requerimiento formal a la empresa ING Constructores S.A.S., encargada de la ejecución del proyecto.
Las autoridades fueron enfáticas en señalar que, de comprobarse fallas en el diseño, deficiencias en los materiales o errores en la construcción, se activarán las garantías contractuales y pólizas de cumplimiento, con el fin de que el contratista responda por los daños y la reconstrucción del puente.
Sospechas de sabotaje: Fiscalía investigará
Uno de los aspectos que genera mayor controversia son las versiones de la comunidad, que apuntan a una posible manipulación intencional de los cables de suspensión del puente.
Ante estas denuncias, la administración municipal anunció que interpondrá una denuncia ante la Fiscalía General de la Nación para que se investigue si el hecho corresponde a un acto de sabotaje o si, por el contrario, se trata de una falla estructural atribuible a los responsables de la obra.
Medidas de seguridad y preocupación comunitaria
Tras la emergencia, el área fue acordonada y permanece bajo vigilancia para evitar nuevos riesgos. La Alcaldía reiteró que la prioridad es salvaguardar la vida de los habitantes y garantizar el esclarecimiento de lo ocurrido.
Este caso reabre el debate sobre la calidad de las obras públicas en zonas apartadas del país y la necesidad de fortalecer los controles e interventorías en proyectos de infraestructura que resultan vitales para la movilidad y el desarrollo de las comunidades.








