Anoche, rodeado del cariño de sus familiares y amigos que siempre lo acompañaron, dejó de existir, causando un profundo pesar en la dirigencia comunal de Santa Marta, especialmente en los barrios Galicia y Chimila, donde fue presidente de la Junta de Acción Comunal.
Nacido en Barranquilla, pero radicado desde joven en Santa Marta junto a su familia, creció en esta capital y se destacó por su liderazgo social. Durante la década de los 80 y comienzos de los 90, cuando el sector de Chimila sufría constantes inundaciones, lideró diversas campañas y gestiones comunitarias hasta lograr que las autoridades de la época atendieran la problemática y encontraran una solución definitiva.
También se desempeñó como secretario de la Liga de Fútbol del Magdalena, presidida entonces por Hugo Amador. Dejó una huella imborrable en el deporte samario, especialmente en las categorías de fútbol para mayores de 60 y 65 años, donde siempre fue ejemplo de disciplina, respeto y compañerismo.
Asimismo, se recuerda su labor como árbitro de fútbol en distintas categorías y torneos realizados en Santa Marta y el departamento del Magdalena.
A sus familiares y amigos, nuestras más sentidas condolencias. Paz en su tumba.








