La iniciativa nació a comienzos de los años 2000, cuando diferentes organizaciones ambientales, académicas y comunitarias identificaron la disminución de estas especies en las costas del Caribe. Desde entonces, pescadores, líderes comunitarios, estudiantes, investigadores y autoridades ambientales han trabajado de manera articulada para proteger las zonas de anidación y fortalecer la educación ambiental en el territorio.
En 2006, Petrobras y Ecopetrol se sumaron a este esfuerzo, acompañando el proyecto junto a aliados como la Fundación Museo del Mar, CORPAMAG, Mundo Marino y la Universidad Jorge Tadeo Lozano.
A la fecha, el proyecto ha permitido monitorear más de 36 mil kilómetros de playa y acompañar la liberación de más de 5.700 tortugas marinas en su hábitat natural. Además, se han desarrollado procesos de formación ambiental con niños, jóvenes y pescadores artesanales de la región, fortaleciendo el conocimiento y la apropiación de las comunidades sobre la importancia de proteger estas especies.
El componente científico también ha sido clave. Durante estos años se han impulsado investigaciones y procesos de seguimiento que han permitido entender mejor el comportamiento y las rutas migratorias de las tortugas marinas en el Gran Caribe.
Más allá de los resultados ambientales, este proyecto ha contribuido a consolidar una relación cercana con las comunidades costeras y a promover acciones de conservación que hoy hacen parte de la vida cotidiana de muchas familias de la región.
Después de más de dos décadas, esta alianza continúa trabajando por la protección de la biodiversidad marina y por un Caribe colombiano más sostenible.








