Javier Amaya, un ciudadano venezolano de 29 años que se dedicaba a oficios varios, murió en la mañana de este martes en una vivienda de la urbanización Santa Helena, ubicada en el oriente de Santa Marta.
De acuerdo con la información entregada por sus familiares, el joven se encontraba recuperándose de un grave accidente de tránsito. Según sus allegados, esta situación habría desencadenado un cuadro de depresión que influyó en los hechos ocurridos.
Las versiones conocidas indican que Amaya vivía junto a uno de sus hermanos, quien había salido a trabajar en las primeras horas del día. Posteriormente, el joven se comunicó con varios familiares manifestándoles su intención de atentar contra su vida. Además, habría consumido varios medicamentos que formaban parte de su tratamiento médico.
Horas después, sus familiares intentaron contactarlo sin éxito, por lo que decidieron trasladarse hasta la vivienda. Al llegar, lo encontraron inconsciente y de inmediato lo auxiliaron para llevarlo a la sala de urgencias de la clínica Los Nogales.
Sin embargo, el personal médico confirmó que el hombre ingresó al centro asistencial sin signos vitales. Las autoridades adelantan las actuaciones correspondientes para esclarecer lo sucedido.







