La contundente victoria 3-0 de Junior sobre Atlético Nacional en el partido de ida de la final de la Liga colombiana estuvo acompañada de una polémica arbitral que continúa generando debate entre aficionados y especialistas.
La acción involucró a Daniel Rivera, defensor del Junior, y a Alfredo Morelos, atacante de Nacional. La jugada se presentó en el primer tiempo cuando Rivera impactó con los taches al delantero verdolaga en una zona cercana al tobillo y la pantorrilla.
El árbitro Carlos Ortega sancionó la infracción con tarjeta amarilla, decisión que fue cuestionada de inmediato por los jugadores de Atlético Nacional, quienes solicitaron la expulsión del futbolista rojiblanco. Aunque la acción fue revisada por el VAR, la determinación inicial se mantuvo.
Tras el encuentro, diferentes analistas y expertos en reglamento evaluaron la jugada. Desde la cuenta especializada El Var Central señalaron que la infracción reunía elementos suficientes para ser considerada una acción de juego brusco grave y, por tanto, merecedora de tarjeta roja directa.
Según el análisis, el contacto se produjo en una zona de riesgo y con una intensidad que pudo comprometer la integridad física del jugador afectado. No obstante, reconocieron que este tipo de acciones suelen estar sujetas a interpretación por parte del cuerpo arbitral.
La polémica continúa siendo tema de discusión en el entorno futbolístico, pese a que la decisión tomada durante el partido no fue modificada.








