Junior de Barranquilla volvió a celebrar un título y alcanzó su estrella número 12, respaldado por el rendimiento de dos jugadores que fueron determinantes durante la campaña: el arquero uruguayo Mauro Silveira y el delantero colombiano Luis Fernando Muriel.
El club realizó una importante apuesta económica por Muriel, desembolsando cerca de tres millones de dólares para concretar su regreso al fútbol colombiano. La inversión terminó dando resultados con la obtención del campeonato y el destacado desempeño del atacante.
Silveira, garantía bajo los tres palos
A sus 26 años, Silveira se consolidó rápidamente como una de las grandes figuras del equipo rojiblanco. Desde su llegada en junio de 2025 ya suma dos títulos y se ha ganado el reconocimiento de la afición, siguiendo la huella dejada por referentes uruguayos como Sebastián Viera y Santiago Mele.
Durante el semestre disputó 21 partidos y mantuvo su arco invicto en siete oportunidades. Además, fue uno de los jugadores más destacados del equipo en la Copa Libertadores, pese a la eliminación temprana del conjunto barranquillero.
Muriel respondió con goles
Por su parte, Muriel fue decisivo en los momentos más importantes del campeonato. El atacante de 35 años terminó como máximo goleador del torneo y elevó notablemente su rendimiento en la fase definitiva.
Aunque inició la temporada alternando entre la titularidad y el banco, poco a poco se ganó la confianza del entrenador Alfredo Arias. En la Liga disputó 23 encuentros y fue determinante en la final, donde marcó un doblete en el partido de ida que encaminó la conquista del título.
Con sus actuaciones, Silveira y Muriel se convirtieron en los principales protagonistas de una campaña que permitió a Junior alcanzar un nuevo campeonato y reafirmarse entre los clubes más exitosos del fútbol colombiano.








