España confirmó su extraordinario momento futbolístico al vencer 2-0 a Francia y asegurar su clasificación a la gran final de la Copa Mundial de 2026. La selección dirigida por Luis de la Fuente disputará el título el próximo domingo en el MetLife Stadium de Nueva York, donde enfrentará al vencedor del duelo entre Argentina e Inglaterra.
La Roja construyó una victoria contundente gracias a los goles de Mikel Oyarzabal, quien abrió el marcador desde el punto penal a los 22 minutos, y Pedro Porro, que sentenció el compromiso al minuto 58. Más allá del resultado, el conjunto español exhibió un impecable orden táctico y una sólida actuación defensiva que anuló por completo el ataque francés.
Con este triunfo, España disputará apenas la segunda final mundialista de su historia, con la ilusión de conquistar su segunda estrella, luego del histórico título obtenido en Sudáfrica 2010. Además, extendió su dominio sobre Francia al conseguir su tercera victoria consecutiva frente al combinado galo, tras imponerse en la Eurocopa 2024 y la Liga de Naciones.
Al término del encuentro, el técnico Luis de la Fuente destacó el rendimiento de su equipo y el significado de alcanzar una nueva final mundialista.
«Es un lujo, solo para los elegidos. Una final del Mundial está al alcance de muy pocos. Hay que disfrutar este momento», afirmó el seleccionador español.
El entrenador también elogió el nivel mostrado por sus dirigidos y aseguró que actualmente España atraviesa uno de los mejores momentos de su historia.
El primer gol llegó después de una falta dentro del área sobre Lamine Yamal, que Oyarzabal convirtió en gol desde los once metros. Con esa anotación, el delantero igualó el registro de cinco goles marcados por un futbolista español en una misma Copa del Mundo, marca que compartían Emilio Butragueño y David Villa.
Francia intentó reaccionar durante la segunda mitad, pero se encontró con una defensa española prácticamente impenetrable y con un inspirado Unai Simón, que respondió cuando fue exigido. La lesión del defensor William Saliba complicó aún más el panorama para el equipo de Didier Deschamps, que nunca logró recuperar el control del partido.
Tras la eliminación, el seleccionador francés reconoció la superioridad de España.
«España mostró un nivel superior. Estuvimos un escalón por debajo en el aspecto técnico y ellos controlaron el partido de principio a fin», admitió Deschamps.
Con el boleto a la final asegurado, España buscará escribir un nuevo capítulo dorado en su historia e intentar levantar su segunda Copa del Mundo, mientras que Francia deberá disputar el partido por el tercer lugar, despidiéndose del torneo antes de lo esperado pese a llegar como una de las principales candidatas al título.








