Bogotá. Una nueva ofensiva atribuida al Ejército de Liberación Nacional (ELN), marcada por ataques contra la Fuerza Pública y el secuestro de decenas de personas, mantiene en alerta a las autoridades y reaviva las preocupaciones por el deterioro del orden público en distintas regiones del país.
El hecho más reciente se registró en el centro poblado de Betoyes, en jurisdicción del municipio de Tame (Arauca), donde un ataque contra una subestación de Policía dejó dos uniformados y una mujer fallecidos, además de 10 personas heridas.
Las víctimas fatales fueron identificadas como los patrulleros Adrián Stiven Riascos y Omar Alexander España, mientras que la identidad de la mujer fallecida no había sido revelada por las autoridades al cierre de esta información.
De acuerdo con los reportes preliminares, el atentado habría sido perpetrado por integrantes del Frente de Guerra Oriental del ELN, quienes presuntamente atacaron la estación policial mediante el lanzamiento de explosivos artesanales, conocidos como «tatucos».
Horas antes, otro hecho atribuido a esa guerrilla se registró en el departamento del Chocó, donde 45 personas, entre ellas cuatro menores de edad, habrían sido retenidas en el sector de Toldas, sobre la vía que comunica a Quibdó con Carmen de Atrato.
Según la información conocida, hombres armados habrían interceptado dos buses de transporte público y obligado a sus ocupantes a descender, manteniéndolos retenidos por varias horas. Posteriormente, las personas recuperaron su libertad en medio de una operación de las autoridades.
A través de un comunicado publicado en la red social X, el Ejército Nacional lamentó la muerte de los dos policías y reiteró que continuará desarrollando operaciones militares para restablecer el orden público y fortalecer la seguridad en el departamento de Arauca.
Los recientes hechos también coincidieron con el hallazgo de varios lanzadores de explosivos improvisados en el municipio de Puerto Rondón (Arauca), situación que incrementó las alertas de las autoridades sobre la capacidad operativa del grupo armado.
¿Qué buscaría el ELN con esta ofensiva?
Para Andrés Preciado, investigador de la Universidad EAFIT, esta escalada violenta podría responder a una estrategia del ELN para demostrar capacidad militar y fortalecer su posición frente al nuevo Gobierno.
A juicio del analista, la organización armada buscaría enviar un mensaje de fuerza que le permita ganar protagonismo en el escenario político y de seguridad, aunque recordó que el Gobierno ha descartado, por ahora, la posibilidad de retomar un proceso de diálogo con esa guerrilla.
Las autoridades continúan evaluando el alcance de estos hechos y mantienen operaciones en las zonas afectadas para prevenir nuevos ataques y garantizar la seguridad de la población civil.








