Lo que comenzó como una jornada habitual de trabajo terminó en un episodio que cambió por completo la vida de Joalky Avilés, conocida por sus clientes como «Jhoana». La comerciante perdió su puesto de venta de jugos luego de que un camión de reparto se saliera de control y lo impactara en el barrio San Fernando, en Santa Marta.
La mujer aseguró que solo unos segundos marcaron la diferencia entre la vida y la muerte. Minutos antes del accidente se había retirado del lugar para ir al baño y, al regresar, encontró completamente destruido el negocio con el que sostenía a su familia.
«Gracias a Dios estoy viva. Salí un momento al baño y cuando regresé encontré mi negocio destruido», expresó conmovida mientras observaba los daños ocasionados por el vehículo.
Según la información preliminar, el camión habría presentado una presunta falla en el sistema de frenos cuando el conductor realizaba una maniobra en una de las empinadas calles del sector. El automotor descendió sin control e impactó el puesto de jugos, dos motocicletas que permanecían estacionadas y la fachada de una vivienda.
A pesar de la magnitud del accidente, las autoridades confirmaron que no se registraron personas lesionadas, hecho que evitó una tragedia mayor.
Sin embargo, para Joalky las pérdidas materiales fueron considerables. El puesto de venta, los equipos de trabajo y gran parte de los implementos que utilizaba diariamente quedaron destruidos, afectando la principal fuente de ingresos de su hogar.
La comerciante manifestó que, hasta el momento, no ha recibido información sobre la reparación de los daños ocasionados y pidió que su caso sea atendido con prontitud para poder recuperar el sustento de su familia.
Entre tanto, las autoridades continúan las investigaciones para establecer las causas del accidente y determinar las responsabilidades correspondientes. Mientras avanzan las diligencias, Joalky intenta sobreponerse a un hecho que, por cuestión de segundos, pudo haber tenido consecuencias mucho más graves.








