El coronel Jorge Andrés Bernal Granada, recordado en Santa Marta por haber sido comandante de la Policía Metropolitana, fue víctima de un ataque armado mientras cumplía funciones como comandante del Departamento de Policía Norte de Santander.
El hecho ocurrió en la mañana del miércoles 29 de julio sobre la vía que comunica a Cúcuta con Sardinata, a la altura de la vereda Camilandia, en jurisdicción del municipio de El Zulia. Según la información oficial, la caravana en la que se desplazaba el alto oficial fue atacada con disparos y posteriormente con la activación de artefactos explosivos instalados sobre la carretera.
De acuerdo con el reporte, tras el ataque se registró un enfrentamiento entre el esquema de seguridad y los responsables de la acción armada, mientras se realizaban maniobras para evacuar al personal policial y proteger a los uniformados que integraban el convoy.
Aunque el coronel Bernal Granada salió ileso, dos policías resultaron heridos por la explosión y fueron trasladados a un centro asistencial en Cúcuta, donde recibieron atención médica especializada. Según confirmó el oficial, ambos se encuentran fuera de peligro.
En declaraciones entregadas a Noticias Caracol, Bernal explicó que la comisión se dirigía al municipio de Sardinata para realizar labores de acompañamiento al personal policial destacado en esa zona cuando fue sorprendida por el ataque.
«Nos dirigíamos a desarrollar actividades de acompañamiento a los policías que se encontraban allá, cuando a la altura de la vereda Camilandia fuimos atacados», afirmó.
El comandante señaló que los responsables habrían instalado explosivos sobre la vía y, de manera simultánea, abrieron fuego contra la caravana con armas de largo alcance. Asimismo, indicó que el vehículo en el que se movilizaba logró superar el punto donde estaban ubicados los explosivos y que la detonación ocurrió cuando pasaba el último automotor del convoy.
La rápida reacción de los integrantes del Grupo de Operaciones Especiales de la Policía Nacional permitió controlar la situación y facilitar la evacuación de los uniformados lesionados.
Tras el ataque, unidades del Ejército Nacional aseguraron el área para apoyar las labores judiciales y verificar la posible presencia de otros artefactos explosivos, mientras las autoridades avanzan en las investigaciones para identificar a los responsables.








