Un viaje familiar a Río de Janeiro, planeado para celebrar los 15 años de una joven, terminó marcado por una tragedia que dejó a una familia colombiana enfrentando una inesperada despedida.
Lo que había sido planeado como un viaje para celebrar los 15 años de una joven terminó convirtiéndose en una historia de dolor y despedidas para la familia Manrique.
Víctor Manrique había viajado hasta Brasil junto a varios de sus seres queridos para disfrutar de unos días especiales en Río de Janeiro. Entre los planes estaba realizar recorridos turísticos por la ciudad y vivir la experiencia de contemplar sus paisajes desde las alturas a bordo de un helicóptero.
Sin embargo, aquel paseo terminó convirtiéndose en una tragedia que cambió para siempre la vida de la familia.
Víctor perdió a su madre, su hermana y su sobrina, quienes viajaban en el helicóptero que se accidentó en una zona boscosa de difícil acceso en el sector de Alto da Boa Vista, cerca de Vista Chinesa y del Parque Nacional de Tijuca.
Las víctimas fueron identificadas como Lida Rocío Cubillos, de 59 años; Wendy Manrique Cubillos, de 37; y Sofía Murillo Manrique, de 17 años. Junto a ellas también viajaba el piloto, Alessandro Rocha.
El grupo familiar estaba conformado por seis personas, pero debido a la capacidad de la aeronave tuvieron que dividirse. Lida, Wendy y Sofía abordaron el helicóptero Robinson R44, de matrícula PP-MFS, mientras Víctor, Daniela Castañeda y su hija permanecieron en el hangar a la espera de realizar posteriormente el mismo recorrido.
Pero ese segundo vuelo nunca ocurrió.
La aeronave cayó en una zona de difícil acceso y ninguno de sus cuatro ocupantes sobrevivió al accidente.
Tras conocer la tragedia, Víctor recurrió a sus redes sociales para dedicarles un mensaje de despedida a las tres mujeres que perdió en cuestión de minutos.
“El último viaje de la mitad de mi familia. Gracias a Dios por permitirle a mi familia conocer lo bello que es este mundo y ahora darle la oportunidad de conocer lo bello que es el paraíso. Las amaré siempre en esta vida y la otra”.
El viaje que había comenzado con la ilusión de celebrar una fecha especial terminó así convertido en un recuerdo imborrable. Lo que debía ser una experiencia familiar llena de alegría terminó dejando una profunda ausencia y una historia que sus seres queridos llevarán consigo para siempre.








