El acceso a la cascada de Pozo Verde, ubicada en la zona rural de Santa Marta, fue restringido temporalmente por los propietarios del terreno donde se encuentra este atractivo natural, luego del fallecimiento de Félix Abraham Gil, quien perdió la vida por inmersión durante una visita al lugar.
La medida busca limitar el ingreso de visitantes mientras se analizan las condiciones de seguridad y se establecen las recomendaciones que deberán tenerse en cuenta para una eventual reapertura del sitio.
El caso generó preocupación entre habitantes de la zona y volvió a poner sobre la mesa la necesidad de establecer controles y orientar a quienes visitan este tipo de escenarios naturales, teniendo en cuenta las características del terreno y de las fuentes de agua.
Adriana Bernal, líder y gestora social de la vereda Las Tinajas, explicó que la cascada se encuentra ubicada dentro de un terreno privado y señaló la importancia de implementar medidas que permitan brindar mayor información a los visitantes sobre las condiciones y posibles riesgos asociados al lugar.
Mientras permanezca vigente la restricción, no se permitirá el ingreso de personas a Pozo Verde. Paralelamente, se trabaja en la elaboración de material informativo dirigido a turistas y habitantes de la zona, en el que se establecerán las principales recomendaciones y condiciones que deberán cumplir los visitantes cuando el acceso sea habilitado nuevamente.
La información será difundida mediante un flyer con las restricciones, recomendaciones y medidas de seguridad que deberán tener presentes quienes pretendan visitar la cascada.
Por ahora, Pozo Verde permanecerá cerrado al público, mientras los propietarios del terreno y representantes de la comunidad avanzan en la definición de las medidas que serán implementadas. Hasta el momento, no se ha establecido una fecha para la reapertura del atractivo natural.








