La iniciativa permitirá acceder a una biblioteca digital y a herramientas para fortalecer la comprensión lectora. Padres de familia, estudiantes y representantes de las instituciones beneficiadas participaron en la socialización realizada en el Teatro Cajamag.
Leer un libro, comprender su contenido y construir una opinión propia son habilidades que requieren acompañamiento dentro y fuera del salón de clases. Con ese propósito, Cajamag presentó una estrategia que pone a disposición de estudiantes de 12 instituciones educativas del Magdalena 800 pines de acceso a recursos digitales, como parte de su programa Jornada Escolar Complementaria.
La socialización se realizó en el Teatro Cajamag con la participación de padres de familia, estudiantes y representantes de los colegios beneficiados. El encuentro permitió conocer las herramientas de la plataforma y abordar una condición fundamental para que el proyecto cumpla su objetivo: el compromiso de las familias y los docentes en la formación de hábitos lectores.
Los accesos fueron donados por Educar Editores, en alianza con Activarte Coaching, a la Caja de Compensación Familiar del Magdalena. La propuesta busca fortalecer la comprensión lectora, especialmente las capacidades de análisis, interpretación, inferencia y lectura crítica de los estudiantes focalizados por Cajamag.
Una biblioteca digital para aprender y comprender
Durante la jornada, Noelia Romero, directora de Capacitación y Apoyo Pedagógico de Educar Editores, orientó a los participantes sobre el uso de los pines educativos. Explicó que estos permiten ingresar a dos módulos de la plataforma AVE: una biblioteca digital, denominada Libroteca, y la herramienta Comprender.
La primera reúne entre 400 y 450 títulos de plan lector, con propuestas para distintos intereses y niveles de lectura. La segunda ofrece estrategias y actividades que ayudan a trabajar los contenidos de los libros y a profundizar en su comprensión.
El catálogo incluye textos de ciencias naturales, ciencias sociales, educación emocional y medio ambiente, además de títulos dirigidos a padres de familia. De esta manera, la iniciativa propone que la lectura acompañe el aprendizaje en diferentes áreas del conocimiento y trascienda las actividades de la clase de Lenguaje.
Romero explicó que “la selección de los libros también debe considerar las habilidades y los intereses de cada estudiante. Incluso una historia dirigida a los más pequeños puede ofrecer elementos de reflexión para un joven de los últimos grados, dependiendo del ejercicio de lectura y del acompañamiento que reciba”.
Tecnología al servicio de la educación
Ernesto Pinto Fuentes, jefe del Área de Fondos de Ley de Cajamag, destacó que este proyecto de fortalecimiento social y educativo busca aportar al proceso de formación de los estudiantes y al mejoramiento de la calidad de la educación en el Magdalena.
Señaló que “el acceso a estas herramientas representa una oportunidad para incentivar la lectura y la escritura, así como para fortalecer habilidades que los niños y jóvenes necesitan durante su trayectoria escolar”.
El propósito es que los recursos disponibles se incorporen a actividades que les permitan comprender mejor lo que leen y desarrollar sus propias ideas.
La estrategia aprovecha la cercanía de los estudiantes con la tecnología para promover un uso educativo de los entornos digitales. Según explicó Romero, se busca que ese interés también los acerque a los libros y les permita dedicar parte de su tiempo a explorar historias y contenidos que aporten a su aprendizaje.
La iniciativa se desarrolla desde el Área de Foniñez, a través del programa Jornada Escolar Complementaria, cuya jefatura de Programas Especiales está a cargo de Diana de Armas Urueta.








