El Puerto de Santa Marta continúa desempeñando un papel importante en el comercio exterior colombiano. Durante 2025, la zona portuaria movilizó más de 42 millones de toneladas de carga internacional, una cifra que la ubica por encima de Cartagena, que registró 31,7 millones de toneladas, y Buenaventura, con 19,6 millones, según los datos suministrados.
Estas cifras destacan la relevancia de la zona portuaria de Santa Marta y Ciénaga para las operaciones logísticas del país, así como para el transporte de mercancías y la conectividad marítima con los mercados internacionales. En los últimos años, este corredor ha registrado un flujo estimado de entre 1.650 y 1.696 arribos anuales de buques internacionales.
En este escenario, la Dirección General Marítima (DIMAR) cumple funciones esenciales en la regulación, coordinación, vigilancia y control de las actividades marítimas y portuarias que se desarrollan en la ciudad.
A través de sus dependencias operativas, la entidad autoriza y supervisa los movimientos de las embarcaciones, verifica el cumplimiento de las normas vigentes y vela por las condiciones de seguridad de la navegación. También interviene en la atención de situaciones que puedan poner en peligro la vida humana en el mar, el medio marino o el desarrollo de las operaciones portuarias.
La actividad marítima de Santa Marta no se limita al transporte internacional de mercancías. De acuerdo con las cifras reportadas, la ciudad registra más de 46.000 movimientos náuticos nacionales al año, más de 29.000 embarques de pasajeros y cerca de 16.000 operaciones anuales relacionadas con actividades náuticas recreativas.
Frente a este movimiento, la Capitanía de Puerto de Santa Marta realiza seguimiento a los arribos y zarpes de las embarcaciones, gestiona el tráfico marítimo e inspecciona motonaves. Además, coordina acciones con las instalaciones portuarias, las autoridades locales y otras entidades vinculadas a la cadena logística.
La Autoridad Marítima Colombiana también desarrolla inspecciones de seguridad, controles y jornadas de prevención dirigidas a tripulantes, operadores, pasajeros y usuarios de playas y zonas marítimas, con el propósito de reducir riesgos y promover prácticas seguras en el desarrollo de las actividades.
De esta manera, la zona portuaria de Santa Marta y Ciénaga mantiene su participación en el intercambio comercial, el turismo náutico y la conectividad marítima de Colombia, mientras las labores de regulación y vigilancia buscan garantizar que las operaciones se desarrollen de manera organizada, segura y sostenible.








