La producción bananera del Caribe colombiano que representa 40% de la producción colombiana, atraviesa una coyuntura crítica. Las afectaciones climáticas, que han reducido la productividad de los cultivos, coinciden con una caída de los ingresos por exportaciones y una tasa de cambio desfavorable para los productores. La combinación de estos factores afecta la sostenibilidad económica de la actividad y pone en riesgo el sustento de más de 20.000 familias de los departamentos del Magdalena, Cesar y La Guajira.
La menor productividad de los cultivos, consecuencia de las afectaciones climáticas, ha reducido las exportaciones de banano del Caribe colombiano y los ingresos de sus productores. A esta situación se suma la caída del dólar, que hace que cada dólar recibido por las ventas internacionales se convierta en menos pesos para cubrir los costos de producción y mantener las plantaciones. Entre julio y septiembre de 2026, las exportaciones de la región pasaron de US$179,4 millones a US$122,2 millones frente al mismo periodo del año anterior, una caída del 31,9 %. En septiembre, la reducción llegó al 42,1 %, al pasar de US$70 millones a US$40 millones.
El impacto sobre los ingresos es aún más evidente al comparar septiembre de 2025 con el mismo mes de 2026: el sector recibió $145.583 millones menos. En otras palabras, la menor cantidad de recursos generados por las ventas internacionales y el dólar más barato se combinaron para reducir significativamente los ingresos disponibles para sostener la producción bananera.
Ante el riesgo que enfrenta la continuidad de la producción bananera, la Asociación de Bananeros del Magdalena y La Guajira (ASBAMA) hace un llamado a los mercados internacionales para promover condiciones comerciales que reconozcan los costos reales de producción y contribuyan a la sostenibilidad del sector.
“Durante años, el precio del banano no ha reflejado suficientemente las condiciones y los costos que implica producirlo. Hoy, el respaldo de los mercados de Europa y Estados Unidos es fundamental para que nuestros productores puedan mantener sus cultivos y para proteger el sustento de más de 20.000 familias que dependen de esta actividad”, afirmó José Francisco Zúñiga, presidente ejecutivo de ASBAMA.
El llamado adquiere especial relevancia ante los desafíos que enfrenta la producción bananera en América Latina por las condiciones climáticas y las presiones sobre los costos de la cadena de suministro. La sostenibilidad del abastecimiento depende también de que los mercados reconozcan las condiciones necesarias para mantener la producción en las regiones de origen.








