La búsqueda de Marvin Corbacho, conocido entre sus allegados como ‘El Piojo’, terminó de la peor manera. El samario, oriundo de Santa Marta y residente del barrio El Pando, fue identificado en las instalaciones de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Medellín, luego de que sus familiares reportaran su desaparición al perder todo contacto con él pocos días después de su llegada a la capital antioqueña.
Corbacho había viajado a Medellín por motivos laborales, con la intención de encontrar nuevas oportunidades y desarrollar una actividad que le permitiera generar ingresos. Sin embargo, lo que inicialmente parecía ser un traslado por cuestiones de trabajo terminó convirtiéndose en una angustiante búsqueda para sus seres queridos.
Según relataron sus familiares, una vez llegó a la ciudad dejaron de recibir noticias suyas. Los mensajes enviados a través de WhatsApp no eran recibidos y las llamadas telefónicas tampoco lograban establecer comunicación con él. Esta situación encendió las alarmas entre sus allegados, quienes comenzaron a preocuparse por su paradero.
Ante la falta de información, acudieron a las autoridades para reportar su desaparición y también difundieron fotografías y datos personales en redes sociales, buscando que alguna persona pudiera aportar información sobre su ubicación.
La incertidumbre se prolongó hasta que recibieron una llamada telefónica en la que les informaron que el cuerpo de Marvin permanecía en Medicina Legal de Medellín. Posteriormente, se realizó el proceso de identificación que permitió confirmar que se trataba del hombre al que sus familiares estaban buscando.
La preocupación de sus allegados aumentó por las condiciones en las que, según sus versiones, habría sido encontrado el cuerpo, pues manifestaron sospechas sobre la posible existencia de signos de tortura. Sin embargo, hasta el momento no se conoce un informe oficial que confirme estas afirmaciones ni que detalle las circunstancias de su muerte.
Sus familiares también contaron que Marvin había pertenecido a la Policía en Santa Marta y que, después de su paso por la institución, se dedicó a trabajar como taxista. Su desplazamiento hacia Medellín obedecía a motivos laborales y a la búsqueda de nuevas oportunidades.
Ahora, sus seres queridos esperan respuestas sobre lo ocurrido durante los días en que permaneció en Medellín. Hasta el momento no se han establecido públicamente el lugar exacto donde ocurrió su muerte, los móviles del crimen ni la identidad de los responsables.
Las autoridades deberán esclarecer las circunstancias de este caso y determinar qué ocurrió con el samario desde el momento en que perdió contacto con su familia hasta el hallazgo de su cuerpo en Medicina Legal.








